sábado, 29 de mayo de 2010

Últimos días



"The truth is that they´ll never return"
Richard Ashcroft

Va llegando poco a poco el final del tiempo de estar aquí en Alemania. Tengo muchísimas ganas de volver a España, es obvio, echo de menos a mucha gente y bastantes cosas, sobre todo echo de menos el no estar tanto tiempo solo.
Tengo que reconocer, sin embargo, que estos últimos días están siendo muy especiales y agradables. La del jueves fue una noche inolvidable y ayer me prepararon mis alumnos una fiesta sorpresa de despedida, y fue un momento muy emotivo y muy especial. Me regalaron un póster firmado por todos, con una foto del curso al completo, en el que pone "Qué pena que te vayas", y una típica jarra enorme de cerveza alemana, también firmada por todos. Jamás me hubiera esperado nada parecido, pues de muchos otros grupos ya me despedí en el instituto, y fue suficiente con los típicos aplausos, las preguntas y las despedidas al final de clase.
Quizás haya sido la mejor parte de todo este tiempo, las clases y el haber compartido con los alumnos tantos momentos, tanto fáciles y divertidos, como difíciles en algunos casos, cada alumno, cada persona, es un mundo.
Espero que la próxima vez que escriba aquí, lo haga desde el salón de mi casa en España y pueda contar que todo ha salido, al menos, la mitad de bien de lo que espero que me salga.



lunes, 24 de mayo de 2010

Te encontraré

















"Se tú mi límite"
José Ángel Valente

Te encontraré,
no importa cuándo, dónde, cómo.
Y en ti hundiré mi alma como una piedra en el océano,
refugiaré tu nombre con mi voz
seré la arcilla y tú las manos de alfarero.

Hoy sé que ayer miramos a la luna
y sentí mi mirada cruzarse con la tuya,
y sé que te sentiste sola,
que esperas siempre algo que no llega
tras cada ola de mar.
Mas no lo sabes
la luna, el mar, las olas
a ti es a quien buscan como yo,
a ti.

Tú eres mi límite,
tus ojos la frontera de la vida,
el horizonte, tú, donde termina todo.

Te encontraré,
no importa cuándo, dónde, cómo.
Será tu corazón un pétalo de rosa
y tu pecho la bóveda celeste,
te miraré y me sentiré perfecto
por ocupar tu pensamiento.

No temas más
eres amada no estás sola,
ya te abraza mi cuerpo
el recuerdo imposible de sus horas,
eres amada,
siempre lo fuiste y lo serás,
pues el amor, materia inquebrantable,
no puede abandonarte nunca.

Te encontraré,
no importa cuándo, dónde, cómo...


domingo, 23 de mayo de 2010

Hubo un día











Hubo un día

Recuerdo que hubo un día en que creía que la vida tenía algún sentido,
el sol daba su luz como un latido, no existía ninguna lejanía.

Su mirada enredada con la mía, su voz de flor, milagro inmerecido,
la certeza de haber sido nacido para escucharla cuando se reía.

Y del mundo sobraba la tristeza,
el tiempo era un lugar primero y puro,
el amor era el único motivo.

Pero al final
de toda esa belleza
no queda más que un solo cuarto oscuro
en el que pienso en ella mientras vivo,
en el que pienso en ella mientras vivo,
en el que pienso en ella mientras vivo.









sábado, 22 de mayo de 2010

Kleines Solo


Kleines Solo - MyVideo

Erich Kästner, un poeta, escritor alemán y amigo mío aunque él muriera antes de nacer yo, escribió una vez este Kleines Solo, es tan real y me ha hecho sentir tan acompañado que le he pedido permiso para traducirlo este sábado por la noche, ya que ya no tengo otra compañía que la suya a estas horas, es lo mínimo que puedo hacer para darle las gracias por escribir algo así. En alemán suena increíblemente increíble.

El poema trata del momento/imagen de ir a asomarse a la ventana justo antes y después de hacer el amor con alguien que no nos importa, porque no es la persona que queremos, de la fugacidad de ese momento, y de lo mal que te sientes estando solo, y de lo peor que resultaría volver a compartir soledad con ese verdadero amor.

Kleines Solo/ Pequeño Solo musical

Einsam bist du sehr alleine. / A solas estás muy solo.

Aus der Wanduhr tropft die Zeit./Del reloj de pared gotea el tiempo.
Stehst am Fenster. Starrst auf Steine./De pie en la ventana. De piedra con la mirada perdida.
Träumst von Liebe. Glaubst an keine./Sueñas con el amor. No crees en él.
Kennst das Leben. Weißt Bescheid./Conoces la vida. Lo sabes de sobra.
Einsam bist du sehr alleine -/A solas estás muy solo
und am schlimmsten ist die Einsamkeit zu zweit./y lo peor de lo peor es la soledad de dos en dos.

Wünsche gehen auf die Freite. /Los deseos se van a buscar esposa.
Glück ist ein verhexter Ort./ La felicidad es un lugar maldito.
Kommt dir nahe. Weicht zur Seite./ Se te acerca. Se te aleja.
Sucht vor Suchenden das Weite./Busca de los que la buscan al más alejado.

Ist nie hier. Ist immer dort./Nunca está aquí. Siempre está allá.
Stehst am Fenster. Starrst auf Steine./Estás de pie en la ventana. De piedra, con la mirada perdida.
Sehnsucht krallt sich in dein Kleid./La nostalgia se agarra con las uñas a tu traje.
Einsam bist du sehr alleine -/ A solas estás muy solo
und am schlimmsten ist die Einsamkeit zu zweit./y lo peor de lo peor es la soledad de dos en dos.

Schenkst dich hin. Mit Haut und Haaren./ Te regalas del todo. Con piel y pelos.
Magst nicht bleiben, wer du bist./No te apetece seguir siendo quien eres.
Liebe treibt die Welt zu Paaren./El amor arrastra al mundo en forma de parejas.
Wirst getrieben. Mußt erfahren,/Estás siendo arrinconado. Tienes que experimentar,
daß es nicht die Liebe ist .../que no se trata del amor...
Bist sogar im Kuß alleine./Hasta cuando te besan estás solo.
Aus der Wanduhr tropft die Zeit./Del reloj de pared gotea el tiempo.
Gehst ans Fenster. Starrst auf Steine./Te vas a la ventana. De piedra, con la mirada perdida.
Brauchtest Liebe. Findest keine./Necesitabas amor. Ninguno encontraste.
Träumst vom Glück. Und lebst im Leid./Sueñas con la felicidad y la suerte. Vives en la tristeza y la desgracia.
Einsam bist du sehr alleine -/ A solas estás muy solo
und am schlimmsten ist die Einsamkeit zu zweit./ y lo peor de lo peor es la soledad de dos en dos.




(Agüita con Erich Kästner)

jueves, 20 de mayo de 2010

La Ironía


Por cambiar de tercio, que dicen en el abominable, cruel, aunque eso sí, sabio en cuanto a la aportación de refranes de uso cotidiano al castellano, mundo del toreo. He decidido traer de nuevo a la luz un pequeñísimo ensayo que hice hace tiempo para una asignatura de mi ya terminada, difunta y extinta carrera Filología Alemana, tenía por nombre Grandes Narradores Alemanes. Y fue una de las asignaturas con las que más he disfrutado, por la amplitud de miras con la que se trataba la lectura y la literatura, al someterla bajo el estudio de varios aspectos. Me enseñó a fijarme que en los detalles reside el verdadero estilo y la intención de los autores, y ser capaz de poner por escrito nuestra mirada crítica con límite de páginas, importante detalle que obligaba a sintetizar.
A veces se echan de menos cosas que jamás podrías imaginar, como el escribir aquellos trabajos obligatorios, que te abocaban a lecturas durante días en los autobuses y los trenes libreta en mano, a horas de reflexión sobre un aspecto, a café, a madrugada y silencio bajo el flexo...

Al toro:

Reflexiones sobre la ironía. Jean Paul, Stifter y Thomas Mann.

La principal ironía de la vida es saber que existe un final, y que nunca vamos a saber cuándo
llegará hasta el momento que llegue. La conciencia de ese final nos disloca, nos saca del sitio en el que estamos, para pensar en el que estaremos cuando no estemos, porque ya hayamos desaparecido.
Esta conciencia dual de lo posible y lo imposible aunada a un mismo tiempo, es lo que sustenta
cualquier concepto de ironía. Desde el "sólo sé que no sé nada" de Socrates, hasta la última página que haya escrito Thomas Mann.
La ironía se puede abarcar desde varios puntos de vista, no existe una ironía única, uniforme y
unidimensional, sino que es una base del conocimiento propiamente irónica. Como si se tratara de alcanzar la luna caminando hacia ella, siguiendo su estela. La propia conciencia de lo infinito dentro de nuestro pensamiento, convierte a nuestra propia manera de pensar en un galimatías indescifrable.
¿Si existe lo infinito, existe lo finito? Sócrates dio una respuesta ya en la antigüedad clásica a esa pregunta, el conocimiento es algo finito para un hombre, pero infinito en sí mismo, puesto que siempre se puede saber más. Es algo que cabe en nosotros, pero como nuestra capacidad es limitada, no podemos abarcarlo en su totalidad. Por lo tanto: "Sólo sé, que no sé nada".
Todo conocimiento se basa en la percepción, y hay tantas maneras de percibir, como personas en el mundo. Sin embargo, el conocimiento científico presupone unas leyes materiales, que de
momento no se han podido transgredir. La memoria es la base del conocimiento, sabemos las cosas porque podemos recordarlas, asociarlas o dejarlas por escrito (creando memoria) para que otros las lean y las pongan en práctica. De ese modo memorial se vale la ciencia actual para seguir su evolución imparable, dejando testimonios y leyes empíricamente demostrables, como decía Bécquer "sin saber a do camina".
En el caso de la literatura, la memoria utilizada es otra y la percepción de esa memoria que
construye el lector es completamente diferente, dependiendo de quién lea qué libro. Los escritores por lo tanto, son una especie de acumuladores de percepción, y por lo tanto de conocimiento a través de las palabras. Cada obra es revivida de manera diferente cuando alguien la lee, incluso una misma persona puede leer una misma obra dos veces, y no verla de la misma forma, dependiendo de su propio bagaje y experiencia cultural y vital. Lo cual no deja de ser irónico.
Hasta hace escasamente cuatrocientos años, ha sido un testimonio pautado de una forma
determinada de contar las cosas, una ciencia que podía aprenderse a través de la imitación.
Sin embargo, gracias al humanismo, se produjo una explosión de la subjetividad que ha dado lugar a las formas más variopintas de entender el mundo, siempre a través de la mirada del hombre, de su tiempo y de su espacio.
Los grandes escritores, al menos para mí, son aquellos que han sabido hacer de su propia
percepción un lugar único en el universo, de manera que son capaces de sentirlo todo y de intentar comprender de alguna forma, la verdadera esencia que se esconde detrás de las cosas y la verdadera esencia de lo humano en cualquier lugar. No deja de ser irónico que en la literatura medieval aparecieran dragones y nadie en el mundo los hubiera visto, de alguna forma esos dragones existían ya en el hombre como símbolo del peligro, como conciencia imaginativa y asociativa de los peligros y las diatribas naturales de la vida. Los dientes, las garras, la piel dura de una serpiente, el fuego, el tamaño descomunal y la presencia imprevista, todo ello son símbolos de aquello que puede acabar con nuestra vida en la propia naturaleza. De hecho la mitología surge en cualquier cultura, como explicación paradigmática a los problemas y disfrutes de cada comunidad. En todas las mitologías que se precie hay amor, muerte, resurrección, reencarnación, anhelos y juicios que hagan sentir especialmente buenos a los que cumplan con la norma prescrita, o muy malos a los que la incumplimos.
La Ironía Romántica , el concepto de Ironía Romántica, surge cuando un grupo de escritores y
pensadores alemanes a lo largo del final del siglo XVIII hasta mitad del XIX toma conciencia de
que la percepción es algo tan subjetivo, que cualquier percepción se torna infinitamente subjetiva, y que al convertirse el mundo en un mundo subjetivo, la realidad en una sola realidad, o en millones de realidades, en el fondo, puede uno proclamar la existencia de la nada, puesto que todo lo demás es subjetivo. ¿Si todo es subjetivo, qué es la realidad?
De ahí que el concepto de genio se vea entonces elevado a la enésima potencia, pues el artista se convierte en un creador de realidades paralelas, puesto que como dijo Novalis "Alles ist Poesie", incluso nuestra propia realidad. Y en mi opinión, no iba muy desencaminado.
En cuanto a la temática de la asignatura nos encontramos a tres escritores que son ejemplos modélicos de la percepción subjetiva, a la hora de llevar a cabo una obra literaria. La ironía en Jean Paul juega un papel asociativo, cualquier cosa puede ser asociada mediante las palabras con otra nueva, en una cadena infinita y lógica. De manera que la descripción de un amanecer nos puede parecer el abrazo de dos gigantes de luz, o el palpitar del corazón de un ave que se lanza atravesando el cielo para coger algo de agua en un lago. De esta forma, el escritor se convierta en una especie de metacreador de la percepción, pues es consciente a través de la palabra de ser capaz de expresar cualquier cosa, aunque no tenga una relación aparente en un primer momento, sin embargo, por el mero hecho de poder aunar unas palabras con otras de manera entendible, estoy seguro de que para Jean Paul, ya tendrían que ver mucho entre sí. La ironía además, establece una relación directa con el humor en la obra de Jean Paul, pues cualquier objeto puede ser utilizado para un fin completamente distinto. Por ejemplo una lágrima voluntaria, para conseguir una herencia. La lágrima voluntaria sería aquí el objeto de la ironía en Jean Paul, pues el llanto es algo que surge deuna conciencia involuntaria, de los sentimientos más profundos del ser humano, y no obstante Jean Paul, juega con esa doble naturaleza que pueden esconder las cosas en su interior.
En Stifter, lo verdaderamente irónico es que las desgracias sirvan para reconciliar a unos
personajes con otros, y que sean el motor que mueve las tramas de sus narraciones y la vida de sus personajes. El hecho de utilizar lo aciago para un fin positivo, es una forma de ironizar sobre el propio destino del hombre, y su conciencia. Aquello que todo el mundo dice: "Uno no se da cuenta de lo que tiene, hasta que lo pierde".
En Thomas Mann la ironía da una vuelta de tuerca más, ya no es la multiplicidad de significados
que puedan tener los objetos, ni la capacidad de expresión que propulsa el estilo de su escritura, sino que lo verdaderamente irónico reside en la propia percepción metaliteraria que tiene el autor de su creación. Thomas Mann es lector y escritor de su obra al mismo tiempo, es músico y director de orquesta a la vez, y es actor y espectador de sus propias comedias a un mismo tiempo. De manera, que como si se tratara de un espejo frente a otro, que se multiplican las perspectivas hasta un punto que se pierde en el horizonte de la mirada del lector, y que no se puede determinar donde acaba, porque parece no acabarse nunca. Es tal la multiplicidad y variedad de fuentes en las que se basa cada texto, que únicamente se puede ser Thomas Mann una vez para entender las obras en su totalidad, y me atrevo a decir, que ni él mismo sabe a veces porque deja dar rienda suelta a determinados aspectos de su obra. Un buen ejemplo de ello es Der Tod in Venedig, donde una extraña relación entre un anciano artista decadente, y un adolescente, le vale para escribir todo un relato que tiene ver en el fondo con la propia creación de la obra de arte. Las obras de Thomas Mann, se acaban convirtiendo en algo metaliterario en mi opinión, o interdisciplinar, o simplemente en una especie de tratados del conocimiento cultural europeo en todas sus formas y peculiaridades, hecha de capiteles y mar, de frío y de sol contra las ventanas de la ciudad, y al mismo tiempo hecha de calvicie y placeres anodinos, papeles administrativos que no servirán para nada y bibliotecas donde empieza a leer un niño. Ahí es donde reside la ironía, en que todo existe al mismo tiempo. Lo sublime, y lo verdaderamente abominable y terrible.
La ironía por lo tanto es un instrumento, o mejor dicho un medio, del que se valen los escritores para unir cosas aparentemente dispares de manera que al realizarse un contraste de las cosas, se pueda alcanzar una verdad, que serían los puntos en común. Por ejemplo Thomas Mann ironiza sobre el sentido de la literatura en manos de alguien que se le antoja al lector como un desalmado, en el caso de Aschenbach en Der Tod in Venedig. También puede verse en Los Buddenbrooks todo el entramado social, que establecen las relaciones económicas dentro de una familia. En cuanto hay dinero de por medio, los sentimientos quedan a un lado. Generaciones enteras de padres e hijos se van alineando en torno de un negocio, y muriendo alrededor de él. Cualquier intento de escapatoria a ese entramado, como en el caso de Thomas significa un aíslamiento improductivo. En ese sentido la ironía se convierte en aquello que se puede decir y no se puede decir dentro de un círculo familiar, y que a la hora de decirse o de expresarse la multiplicidad de significados de una misma frase da a entender varias cosas al mismo tiempo de un solo personaje, en un solo momento.
Por lo tanto, me atrevo a afirmar, que la ironía es una forma de expresión en la que se aunan al menos dos conceptos, y al menos dos posibles significados de una misma expresión, en el que normalmente -no siempre- uno de los dos resulta infinitamente descabellado. Si se toma la obra como expresión de un autor, entonces podemos encontrarnos ante una obra irónica en cuanto al contenido, si la manera que tiene el autor de llevar a cabo su obra, lo que nos quiere decir realmente, son al menos dos cosas al mismo tiempo. De ahí la multiplicidad de lecturas que puede alcanzar una misma obra en cada época, no deja de resultar irónico por ejemplo, que se haya encumbrado en los últimas dos décadas a Der Tod in Venedig como un icono de la cultura gay, cuando lo que nos da a entender Thomas Mann en su obra, al menos desde mi punto de vista, es la verdadera decadencia del ser humano en todas sus formas.
***


martes, 18 de mayo de 2010

Noche Primera


Empuja el corazón,
quiébralo, ciégalo,
hasta que nazca en él
el poderoso vacío
de lo que nunca podrás nombrar.
Sé, al menos,
su inminencia
y quebrantado hueso
de su proximidad.
Que se haga noche. (Piedra,
nocturna piedra sola.)
Alza entonces la súplica:
que la palabra sea sólo verdad.
José Ángel Valente,
Noche Primera

Llevo un par de días enfermo con algo parecido a la gripe metido en la cama, por suerte, ya está remitiendo y mañana podré, espero, volver a ir a dar clase y ver a mis alumnos, no me gusta nada tener que faltar al trabajo, entre otras cosas porque me encanta lo que hago y además me hacen muchísima compañía por extraño que parezca, por si fuera poco sólo me quedan 6 días de trabajo aquí en Alemania, dos semanas en total de tiempo, y va siendo la hora de las despedidas.

La incertidumbre es una sensación extraña, supongo que todo el mundo la alberga dentro de sí, sé que no soy un ejemplar exclusivo de la raza humana, y que lo que yo siento, es muy probable que lo sientan otras personas, quizás sea ese uno de los motivos por los que desde siempre he escrito, para hacer sentir o ver al resto lo que ya llevaban dentro, para encontrar una verdad común, y me incluyo en ese resto, que no piense nadie que me siento especial, todo lo contrario, me siento el más común de todos los hombres y las personas, incluso algo peor, por no ser capaz de determinadas cosas.

Estoy tratando de poner las cosas en orden en mi vida lo mejor que puedo, y llevo sentándome y tumbándome conmigo a hablar muchas mañanas, muchas tardes y muchas noches. Cuando llego a alguna conclusión, o a alguna síntesis Hegeliana (aquello que aprendimos de tesis- antítesis-síntesis) a la mañana siguiente llego a la contraria con los mismos razonamientos. Y así es muy difícil. Quizás el problema, sea pensar tanto en las cosas, y darles tantas vueltas, o quizás es que nunca prestamos suficiente atención a lo esencial y a lo que nos importa en el fondo. Hay cosas que no puedo categorizar ni etiquetar, y que son superiores a mí, por el mero hecho de que guardo una relación emocional con ellas, no puedo racionalizar lo emocional, a día de hoy no puedo encontrar un "a partir de ahora", lo he conseguido en otros aspectos y en otras ocasiones a lo largo de mi vida, incluso en cosas más duras, pero creo que esta vez no estoy ni en el lugar, ni en las condiciones, ni en el momento adecuado, al menos a día de hoy. Es como si me pidieran vaciar el mar con las manos.

Creo que me he llegado a convertir en un problema para mí mismo, problema en el sentido de que busco una solución y no la encuentro, o si la encuentro no soy capaz de ponerla en práctica, y sé que nadie si no yo, será capaz de dármela, y lo más difícil, llevar a cabo algo que me parece imposible.

Me gustaría poder encontrar la verdad, decírmela y seguir adelante sin guardarme rencor, sin llevar sobre los hombros tanta carga de decepción y de tristeza. No es culpa, es algo peor que la culpa. Es sangre negra, es un veneno, es un grito constante a mi alrededor que nadie más si no yo puede oir.

Me gustaría quebrar mi corazón y convertirlo en una noche, como dice Valente, hasta que naciera en él el poderoso vacío de lo que no puedo nombrar.
Jamás me he sentido tan solo ante una decisión, pues hasta una parte de mí, la racional, me ha abandonado.
Lo peor de todo, es que la decisión en sí ya está tomada y decidida, pero no la acepto, ni la entiendo, ni la comparto, ni me parece real, ni soy capaz de visualizar mi futuro.

Me refugiaré en lo que me queda, por suerte hay cosas inquebrantables en la vida.

**(Gracias a los que estáis ahí incondicionales)

lunes, 10 de mayo de 2010

Ser uno mismo



Debería estar feliz, hoy me han entregado el informe con la valoración de mi año como asistente de idiomas aquí en Alemania. Me han dado la máxima nota posible en todo y han escrito en él unas observaciones que me han dejado sorprendido, pues jamás me hubiera esperado un informe tan favorable, sinceramente.
Mirado con perspectiva, es a lo que vine, a llevarme este papel para demostrar en un futuro a quien no sepa cómo trabajo que soy capaz de realizar todo lo que dependa de mí de la mejor forma posible sea donde sea y que lo he hecho aquí, en otro país y en otra lengua. El mundo es así de cruel y de aséptico, y yo no tengo por qué serlo menos en el ámbito profesional, o cómo quiera llamarse a las cosas que el resto no quiere hacer y por eso nos pagan, trabajo. Tengo la suerte al menos de hacerlo a día de hoy en algo que me apasiona, y espero que así sea, y en esa dirección caminaré siempre, en lo que me apasiona... Cueste lo que cueste, y le pese a quién le pese, me dedico a lo que me dedico y necesito ser de lo bueno, lo mejor dentro de mis posibilidades, pues es el único apoyo que tengo y que tendré en lo laboral, nadie me va a regalar nada que no me merezca.
Decía que debería estar feliz, y no lo estoy, creo que ya no sé estarlo, o se me ha olvidado o simplemente ya no sé cómo hacer para que dependa de mí.
Este año aquí, pese a ser tremendamente productivo en lo profesional y lo formativo, ha sido una verdadera catástrofe en otros sentidos. Creo que nunca había llegado a ciertos límites de decepción humana (el primero conmigo mismo), y jamás me había sentido tan desamparado y a la deriva, supongo que es algo que conlleva mi forma de intentar vivirlo todo de una forma tan real, tan de verdad y tan de corazón, que no tiene cabida a día de hoy en mi entorno.
Pese a tener el apoyo incondicional de las personas que he podido comprobar que realmente me quieren y me aprecian por cómo y quién soy con mis virtudes y mis defectos, que no son pocos para mí, me han faltado muchas otras cosas, y me he empeñado siempre en esperarlas, y hacerme expectativas inalcanzables y en creer, quizás ese sea mi mayor defecto, que todo tiene una solución y que todo es digno de poderse hablar y dialogar, castillos en el aire. Me encantaría ser de otra forma, pero no sería yo.
Es otra parte de mí, sé hacer las cosas muy bien y muy mal, rematadamente mal, tan mal que habría que inventar otro adverbio para designar lo mal que soy capaz de hacerlo. Lo sé, y sé lo que sería y hubiera sido más sencillo, y lo que me hubiera evitado estar como estoy a día de hoy, pero no sería yo.
Espero siempre una carta o un mensaje que no llega, un no te preocupes más, un todo va a salir bien, un anímate, un tengo ganas de verte, un te echo de menos, un me haces falta, un estaré ahí siempre, una palabra aliento, un te quiero sin condiciones... Pero no, ya no y además no tiene sentido.
Es imposible, y además comienza a ser ridículo, rozando con lo patético y lo Dostoyevskiano, sobre todo con mi afán autodestructivo y mi relación de refugio negativo con cierta sustancia, que no me aporta más que más problemas, más ridículos, lágrimas a destiempo, y más daño a mí mismo al fin y al cabo, y preocupación para aquellos que sufren por mí. Creo que he tenido ya tiempo suficiente para afrontar las cosas y comenzar a actuar en consecuencia.
Asumo mi parte de culpa, toda si se quiere, y asumo la culpa de no haber sido tan independiente como debería, y asumo que fue decisión mía preocuparme de mi futuro, y asumo que no tengo arrastrar a nadie con mis decisiones, asumo que no se me dé ya nada o casi nada de lo que espero, y asumo mi culpa a la hora de esperarlo y de decepcionarme por ello. Soy yo el culpable de todo, es cierto, eso es cierto.

Pero si no lo esperase, no sería yo mismo.

Y ser yo mismo es todo lo que puedo ser.




viernes, 7 de mayo de 2010

25 años de Colón



Hoy me gustaría estar en Alcalá de Henares, con los míos, por muchos motivos. Uno de ellos y muy especial porque se celebra esta tarde el 25 aniversario de mi colegio, y me propusieron escribir un texto, para los actos de conmemoración. El texto lo he escrito, y he mandado con él a mi hermana, también antigua alumna del mismo colegio, espero que tenga ocasión de leerlo, nadie mejor que ella puede entender lo que significa para mí. Ya digo, que me hubiera encantado asistir, pero no tengo a día de hoy ni el tiempo, ni los medios, quizás es mejor así, estar presente a través de su voz. Si hubiera sido unas semanas más tarde, pues sí, pero las cosas son cuando son o cuando fueron en su día. Y a mí me pilla aquí en Braunschweig.
Los otros motivos prefiero llenarlos de silencio, me importan lo suficiente como para no querer escribir hoy sobre ellos, lo mismo que la sangre se hizo para estar dentro del cuerpo, y no fuera de él... Lo único que puedo decir es que por más que trato de comprender, no encuentro ni los motivos, ni la solución.

Os dejo el texto y me despido hasta que sea capaz de escribir y asomarme de nuevo, que últimamente hasta la cosa más sencilla me cuesta un mundo:

Veinticinco años de milagros a diario

Han pasado veinticinco años desde la primera clase que se impartiera entre las paredes de este edificio. Veinticinco años desde que se abrieran las puertas por primera vez y sonase la sirena, veinticinco años de filas, de madrugones, de miradas en la pizarra, de cuadernos, de deberes, de recreos en el patio, veinticinco años de milagros diarios. Porque la enseñanza pública, gratuita y de integración es un milagro, una quimera, un sueño, una idea como la que empujó a nuestro patrón, patrón de carne y hueso sin alas ni aureola, Cristóbal Colón, a luchar por lo que sospechaba su pensamiento y anhelaba su imaginación, un nuevo camino, una nueva ruta que le llevó a descubrir un nuevo mundo, un solo hombre que cambió con su mirada el destino de toda la humanidad. ¡Qué mejor nombre para un colegio!

Me gustaría dedicar estas palabras a todas y cada una de las personas que han hecho posible cada segundo de estos veinte años, a cada madre y padre que ha solicitado plaza en este colegio, a cada niño y cada niña que ha asistido a las clases, a cada profesor que decidió ser profesor y serlo en este centro, a las señoras de la limpieza, a la asociación de padres de alumnos, a los vecinos que han soportado y soportan la algarabía de los recreos, pues sin saberlo habéis formado parte y formáis parte de la utopía más maravillosa de la sociedad de nuestro tiempo haciéndola posible: La enseñanza igualitaria.

En el colegio no sólo se enseña a leer y a escribir, a sumar y a restar, inglés o ciencias naturales. En el colegio se enseña a sentir, a ver el mundo, a respetar y a admirar lo propio y lo ajeno, a dejar volar la imaginación, a dudar, a buscar respuestas y encontrar más preguntas, a convivir con los demás, a tener el derecho a equivocarnos y rectificar, a escuchar a los demás, a pensar antes de hablar, a ser conscientes del mundo que nos rodea, en definitiva, a ser personas, que es la más complicada de las lecciones.

En mi caso personal guardo un profundo agradecimiento a esta institución y a todos los organismos que la hacen y la han hecho posible y a cada céntimo que se ha destinado y se destina de los impuestos a la educación pública, no sé qué habría sido de mí y de mi familia en determinados momentos, si no hubiera existido la voluntad y el empeño por una enseñanza pública de calidad, pues hubo, hay y habrá muchos y niñas que jamás hubiéramos podido costearnos un colegio privado, y habríamos estado en desigualdad de oportunidades respecto a los hijos de aquellos que tenían mejores posibilidades económicas, pagando por su educación, por sus uniformes, por los autobuses que los pasaban a buscar cerca de casa…

Guardo además infinidad de recuerdos y buenos momentos especiales de mi colegio, tantos que todavía sigo soñando muchos años después que vuelvo a ir a él, y sueño con la voz de mis profesores y mis profesoras, con sus rostros y los de mis compañeros eternamente iguales que la primera vez que los vi, con las tardes que nos llevaban a la piscina cubierta a hacer natación, con los entrenamientos de fútbol, con el año en que ganamos todos los torneos con el equipo del colegio del que yo era portero, con el día que pintaron las porterías y nos dieron uniformes nuevos, con el momento de volver a casa con las medallas al cuello, con las ganas de salir al recreo, con los días de las notas, con los días de la fiesta del colegio en Junio, con ir a sacar punta a la papelera, con los dos grifos de agua fría a cada lado de la puerta donde se guardaban los balones de gimnasia, con la primera vez que leí a Bécquer, con la pequeña biblioteca a la derecha de la entrada de la que sacaba libros en las horas de lectura (la mejor asignatura que jamás he tenido) cada semana para leerlos en casa, con las fichas de préstamo, con las excursiones, con la vez que nos llevaron al teatro por primera vez, con los certámenes de dibujo en los que siempre perdía, con los certámenes literarios en los que siempre ganaba, con el día de la paz, con los días de carnaval, con los disfraces, con el día que nos vino a dar una charla un hombre en silla de ruedas que había tenido un accidente de coche para enseñarnos seguridad vial, con las horas en que tomábamos enjuagues de flúor rosa por las mañanas, con su sabor inolvidable, con el olor de los libros nuevos en septiembre, con mirar los últimos temas a los que nunca llegaríamos en clase, con el día en que vino a visitarnos la autora de El largo verano de Eugenia Mestre, con el día en que nos midieron y yo medía 1,29, con el día que nació mi hermana y falté a recoger las notas, con las horas en el aula de informática porque yo no tenía ordenador con Windows en casa, con los días que nos saltábamos la valla para ir a jugar por las tardes al fútbol dentro del patio, con ver fumar a los demás los primeros cigarros infantiles en la parte de atrás del colegio antes de entrar por la tarde (creo que ya es hora de que pueda chivarme), con los días de lluvia en que nos quedábamos jugando al Memory dentro de clase y hacíamos gimnasia en el gimnasio, con los abrigos colgados en el perchero, con el hombre que repartía cromos gratis por arte de magia desde la acera un recreo al año, con el hombre que vendía palidú y su cesta de fruta verde atada a un vespino naranja los martes por la mañana a la salida, con los carros de la compra de las madres en la puerta, con la chica de gafas que vino a hacer las prácticas de magisterio al colegio y a nuestra clase, con el cemento gris del patio, con la arena de detrás de la portería donde miraba al resto jugar a las chapas, con el día que hubo un aviso de bomba y nos sacaron a todos de clase, con el día que nos hicieron una foto de grupo en quinto, con la imagen de los tejados, la ropa tendida en los balcones y el ruido de la calle al otro lado de las ventanas los días de cielo azul, mientras la profesora escribía algo en la pizarra…

Cristóbal Colón, colegio mío, sólo puedo estarte agradecido y desearte que jamás te rindas, y que sigas creyendo en todos los niños y niñas que habitan cada día tus aulas, y queriéndolos por igual sin importar quién sean y de dónde vengan sean sus padres, pues el que es alumno tuyo una vez, lo es para siempre del mundo. Y aprender, ya lo decía mi profesor Arturo de sus abejas, es una tarea preciosa e interminable.



lunes, 3 de mayo de 2010

La única forma




Una persona muy importante para mí me dijo una vez que tenía una responsabilidad mortal conmigo mismo, y era la de escupir al mundo toda la belleza y la sinrazón que era capaz de ver en él y derrumbarlo de ternura. Derrumbarás al mundo de ternura, me dijo, endecasílabamente. Eran las 5:00 de la mañana de un jueves cualquiera, y no queríamos volver a casa.

Creo que es hora de afrontar esas palabras de una forma sincera y tranquila, y tratar de alejar de una vez por todas las causas perdidas, lo imposible, lo dañino, lo que me necesita de un modo que no soy y que muy a mi pesar, ni siquiera comparto en el fondo, (aunque me muera de la pena) y dedicarme a lo único que sé que hago un poco mejor que emborracharme y dar clases de idiomas.

Hoy he conseguido comenzar una nueva novela tras cientos de horas de silencio, que me va ayudar a escribir el resto de proyectos que tengo entre manos, y que me va a ayudar a sobrevivir, lo sé, porque lo he sentido y siempre creo en lo que siento, mucho más si depende de mí.

Porque es así, la misma persona me lo dijo un día: Hay que escribir jugándose la vida.
No lo entendí en su momento... ¡Y vaya si lo entiendo ahora! No me queda otra...
Es la única forma.





domingo, 2 de mayo de 2010

Vanishing



Disappear, disappear,
Higher, higher,

Into the air,
Slowly disappear,
No, no longer here

Disappear, disappear,
Thinner, thinner,

Into the air,
Never really here,
Wasn't ever

Like a thought brushing up against a sigh


Floating away

Vanishing like a cyan Sunday,
Disappear, disappear,

Vanish, vanish, into the air,
Slowly disappear,
Never really here