lunes, 3 de mayo de 2010

La única forma




Una persona muy importante para mí me dijo una vez que tenía una responsabilidad mortal conmigo mismo, y era la de escupir al mundo toda la belleza y la sinrazón que era capaz de ver en él y derrumbarlo de ternura. Derrumbarás al mundo de ternura, me dijo, endecasílabamente. Eran las 5:00 de la mañana de un jueves cualquiera, y no queríamos volver a casa.

Creo que es hora de afrontar esas palabras de una forma sincera y tranquila, y tratar de alejar de una vez por todas las causas perdidas, lo imposible, lo dañino, lo que me necesita de un modo que no soy y que muy a mi pesar, ni siquiera comparto en el fondo, (aunque me muera de la pena) y dedicarme a lo único que sé que hago un poco mejor que emborracharme y dar clases de idiomas.

Hoy he conseguido comenzar una nueva novela tras cientos de horas de silencio, que me va ayudar a escribir el resto de proyectos que tengo entre manos, y que me va a ayudar a sobrevivir, lo sé, porque lo he sentido y siempre creo en lo que siento, mucho más si depende de mí.

Porque es así, la misma persona me lo dijo un día: Hay que escribir jugándose la vida.
No lo entendí en su momento... ¡Y vaya si lo entiendo ahora! No me queda otra...
Es la única forma.