martes, 31 de agosto de 2010

Desnudando las estrellas



Desnudando las estrellas

No quiero ser nadie
ni siquiera yo,
quiero huir de todo y que me alcance sólo la muerte o el amor,
y ser ellos sin nombre.

lunes, 30 de agosto de 2010

Ansiedad



Hay noches en las que el corazón late diferente, con otra potencia, como si quisiera expresar una voluntad propia, ajena a todo, únicamente suya, como si hubiera dejado de saberlo todo, y al mismo tiempo como si ya no quisiera saber nada más, como si necesitase una palabra que nunca llega, y detrás de esa palabra la remota posibilidad de una persona que lo comprenda, y detrás de esa persona el imposible lugar de un tiempo nuevo, busca un igual al que algún día supo decir te quiero, donde sólo queda silencio, ausencia, vacío, como el de una casa que hubo de abandonarse.
Y late y late y late y te empuja, y no sé sabe qué se rompe, pero algo se rompe, algo se ha roto y no lo puedes explicar, no lo puedes ver, ni tan siquiera estás preparado para sentirlo, igual que el conocer a alguien que nunca nació, o lo que te promete al fondo del horizonte la orilla del mar.
No lo podrás ver jamás, ya no existe, sólo existe tu corazón latiendo en aquella dirección que no existe, como alguien que caminase al mismo tiempo bajo la lluvia, bajo la nieve, bajo el sol de Julio, donde nadie se atreve y es innecesario, allí donde no hace falta. Voluntad inútil que permanece y allí sigue, dándose, golpeando la nada, dentro de ti, dentro de ti, dentro de ti.

¿Dentro de quién, dentro de cuánto?


domingo, 29 de agosto de 2010

La velocidad de la luz



Quien me conoce sabe de mi reticencia a leer libros de escritores todavía vivos, quizás por eso llegó a mis manos el libro "La velocidad de la luz" de Javier Cercas, la persona que me lo ha regalado con la excusa de mi cumpleaños sabía lo que hacía y lo que me estaba poniendo en las manos. No es un cumplido, es una realidad, que los mejores libros con los que he tenido contacto siempre han provenido de mi hermano Alex, como si al pasar el filtro y el control de calidad de su mirada y su sensibilidad, él supiera mejor que yo mismo cuándo darme y qué darme de leer, boticario conocedor de mi alma, Panoramix literario o algo así, él dice siempre, estos son los libros por los que hay que pasar, o simplemente, por ahí hay que pasar.
Sea como fuere, y tras la introducción míticafraternalíricasentimental, me gustaría desde aquí dar al César lo que es del César y a Javier Cercas lo que es de Javier Cercas. No quiero hacer una crítica literaria, ni un análisis del estilo, ni una disección técnica con palabras del tipo Doppelgänger, estructura narrativa o siquiera desmenuzar la poética que empuja y alienta la obra con minúscula,con mayúscula Obra, en la que he estado sumergido durante día y medio, sin darme tregua y que me ha dejado K.O, y como al final de un combate de pesos pesados, me abrazo a mi contrincante y le levanto yo mismo el puño de vencedor, alegre y violentamente golpeado, hecho trizas, pero con la conciencia y la consciencia engrandecida de haber estado peleando contra uno de los mejores, y de haber estado con él en el mismo ring.
El libro, en sí, trata varios temas de una forma concéntrica, pero abarca perfecta y honestamente la propia escritura como fuente infinita de frustraciones y cuestionamientos constantes, pese a todo lo que se consiga, pese a todo lo que se pierda. Es un libro que trata de la escritura del propio libro, un libro que huye de sí mismo, y se acaba encontrando una vez que se termina, cuando ya no queda más. Además es un libro de miserias humanas, que habla del amor, del dolor, de la incertidumbre, de la amistad, de la guerra, de la familia, del éxito, de la pérdida, de la culpa, del dejarlo todo atrás con el tiempo, con la muerte, de los sentimientos más básicos y verdaderos con una sinceridad y una veracidad que asusta, que apabulla, que atraviesa el cuerpo del lector a poco que no aparte la mirada, porque es un libro, advierto, del que puedes apartar la mirada, porque te mira a los ojos y te acabará por descubrir.
Hay un antes y un después, no hay una moralina, ni una moraleja, ni un cartel que nos enseñe la salida. Hay simplemente un antes y un después, un hombre a veces simplemente no sabe por qué decide ciertas cosas, o qué es lo que busca, ni dónde, ni lo que encuentra.

Tiene muchos momentos memorables, pero me quedo con dos pasajes de dos conversaciones, las cito sin mirar el libro, como las recuerdo, como hace el narrador a lo largo de las páginas:
Las historias que deben contarse (escribirse) son precisamente las que no se pueden contar.

(Y) En el mundo hay en el fondo dos tipos de personas, las que actúan mal y creen siempre que lo están haciendo bien, y las que actúan bien y siempre creen que lo están haciendo mal.

Si te aburres, si no tienes nada que hacer, si tienes ganas de ver la televisión, si tienes que viajar o ir en tren, si estás triste o deprimido o no encuentras sentido a tu vida, en fin, si te estás ocupando solamente en morir, ponte los guantes de boxeo, ve a una librería y hazte con La velocidad de la luz.
Hay que pasar por ahí.

Nota al pie
(Gracias a mis 18 Seguidores y a todos los que me seguís en la sombra, lectores y lectoras valiosos y tímidos que no sois pocos, comentad cuando queráis, es imposible que a mí me molestéis, dicho o escrito queda)

martes, 24 de agosto de 2010

El dilema



"Imagínate tú,
imagínate tú por un momento"
Pepe Hierro

Está en tus manos decidir, por mucho que las circunstancias te condicionen, todos los caminos surgen de ti, y en ti está la salida, el camino que te lleve donde quieras llegar a estar, el lugar donde ames y seas amado, sin condiciones, sólo por ser tú, ese lugar empieza en ti. No es fácil decidir, no es fácil vivir con la sensación de dar pasos en falso, todas las direcciones conllevan pérdidas, dolor e incertidumbre. Es igual el camino que escojas, por un lado te herirás a ti mismo y a parte de los presentes, y por el otro te harás feliz a ti mismo y los que queden a tu lado.
Si has cometido errores, valóralos en toda su profundidad, en toda su medida, guarda en ti la potencia de su arrepentimiento, del arrepentimiento más sincero, del que pesa en el silencio de lo nunca antes nombrado y convierte esa fuerza negativa en amor contigo mismo, tiéndete una mano, como lo harías con quien amas, como si fueras tú tu mejor amigo, y trata de aprender la lección que los errores dejan, huir de ti no soluciona nada, siempre te acabas encontrando.
Y si has acertado, pregúntate cómo lo hiciste, pregúntate qué parte de ti te condujo a aquel camino. Imagina cuándo decidiste tomar ese rumbo, revive esa angustia y ese vértigo previos, ¿no parecían la meta, el objetivo, la ilusión de alcanzar lo que anhelabas también lejanos entonces?

Es tu responsabilidad, todos tus actos son responsabilidad únicamente tuya, no hagas a nadie más partícipe, si hay culpa es tuya, aprende a perdonarte como si fueras otro, y si hay gloria también, aprende a valorarte justamente como si se tratara de alguien ajeno. Incluso en los momentos en que actuamos como parte de un todo, siempre decidimos nosotros, de uno en uno.
Decidir, tomar decisiones, es partirse, es quebrarse, no es nunca fácil, todas tus decepciones fueron un día una decisión, pero también todos tus buenos momentos.

No es egoísmo, es responsabilidad. Elige, elige sólo para ti.

A lo mejor tú no te das cuenta, pero todos lo han hecho.


domingo, 22 de agosto de 2010

Lo siempre nuevo



Estoy tratando de entenderlo,
llenaré las palabras de silencio,
conduciré mi coche más despacio mientras te maquillas.
Me haré preguntas mientras caminamos juntos,
y en mí a solas les daré respuesta,
sin decirte nada,
y sin decirle a nadie nada,
como tesoro o joya que se guarda.
¿Eres tú,
o son todas las calles nuevas?
¿Por qué me alegro de tener mirada,
dime, te llamo así con mi silencio
pronunciando tu nombre,
por qué siento
mi voz como un camino nuevo?
Eres tú
y son todas las calles nuevas,
y tú,
contienes con tu imagen mi mirada,
si te hablo a ti
son siempre nuevas todas mis palabras.
¿Cómo?
No lo sé.

No necesito nada más,
no quiero nada más,
que lo siempre nuevo,
aprenderé a esperarte cada día,
a escucharte,
a escucharme,
a escucharnos,
a entenderte,
a entenderme,
a entendernos,
sin descanso y sin prisa
a ir contigo al lugar donde me digas,
y a que quieras venir donde te pida.

No contestes,
yo tampoco lo entiendo,
deja sólo tan solo que llene, por una vez, por esta noche,
a todas las palabras de silencio,
a todas mis palabras de silencio.

jueves, 19 de agosto de 2010

Allí




La última vez que se vieron llovía. Una noche de agosto en las que el verano parecía alejarse de repente, una noche cualquiera entre semana, en la ciudad cualquiera en que ambos vivían.
Se sentaron en un sitio cualquiera a resguardarse de la lluvia, una calle con coches aparcados, cubos de basura en fila, edificios y cortinas y luz o persianas bajadas en las ventanas, una acera sucia, paredes y columnas pintarrajeadas, colillas de cigarro, chicles secos.
Él disimulaba mirar la lluvia hacerse visible cuando pasaba cerca de la luz de las farolas, en su mirada quedaba espacio todavía para abrazar su pelo, su espalda, el perfil de su cuerpo y de su rostro, antiguos lugares donde habitaba su amor. Ella fumaba para ocupar el tiempo, como quien fuma cuando espera.
Hablaron, él trató de decirle su verdad sin saber dibujarla del todo, pues era algo que no podía expresarse, no de un momento a otro. Ella siquiera necesitaba aquellas palabras, de algún modo todo aquello era innecesario, no iban a cambiar nada entre ellos, sólo iban acaso a despertar el desagradable recuerdo de un imposible, los cristales rotos de la decepción, o ni tan siquiera eso, ella hacía tiempo que había dejado de estar allí,allí junto a él. Él terminó por verlo y decidió callar aquellas palabras para siempre, prometiéndose ponerlas a salvo de todo el mundo.
El mundo sin embargo era extrañamente parecido, nada había cambiado tanto, la lluvia seguía cayendo o no cayendo, las noches daban paso a los días, los días a las noches, los segundos daban forma a los minutos, los minutos a las horas, los corazones seguían latiendo dentro del pecho, todo seguía su curso.
Decidieron marcharse, ella tenía sueño, a él le parecía bien.
Mientras ella caminaba hacia su casa rápidamente, buscando soportales que la resguardaran de la lluvia, él andaba tranquilo detrás de ella, observando como el agua mojaba su pelo y sus hombros desnudos, como si contemplar aquella imagen fuera suficiente después de todo, como algo que iba a pertenecerle para siempre, pensó en Ian Curtis escribiendo Love will tear us apart, aquella canción definía una parte de la vida en este mundo.
Allí estaba, aquello era la verdad.

martes, 17 de agosto de 2010

Por ellos, por los niños



Si hay algo de lo que jamás pueda arrepentirme es de tratar de ayudar a los demás, no por inútil vanidad o sentirme mejor persona, si no por intentar dejar algo bueno en el mundo, por cambiarlo, por cambiar las cosas aunque sea un poco, y que sirva para que los que no tienen y no encuentran, tengan y encuentren, mucho más si a mí me sobra.

Hay personas que dedican su vida por entero a los demás, a los más desfavorecidos y marginales, es el caso de Marielena Rondinel y Marcia Braga Da Silva con los niños de la calle de la ciudad de Santa Lucía- Minas Gerais en Brasil. Desde su asociación Shalom Adonay, un refugio para los niños que no tienen nada, ellas han tenido la atrevida, escalofriante y delicada idea de lanzar una campaña de solidaridad pidiendo poemas a lo largo y ancho del mundo a través de internet, hacer un libro con ellos y con la venta de ejemplares de ese libro, financiar la construcción de un albergue para los chicos.
Mandé un poema conmovido ante tal imposible ocurrencia, y al final, después de unos meses de espera he visto hecho realidad la primera parte del sueño, el libro está editado y han incluido el poema que les mandé con un total agradecimiento. Me consta y me alegra que han recibido más poemas de los que podían incluir, alguna esperanza queda en el mundo todavía.

La segunda parte del sueño está por cumplir, y está en vuestras manos, cada libro que se venda será un paso hacia una noche menos durmiendo al raso para un niño, será un refugio para los días de tormenta, será algo parecido a un hogar.

Yo ya me he hecho con mi ejemplar, y he de decir que para ser una edición de escasos medios, tiene el mimo y la profesionalidad de las cosas que se hacen por amor.

Así que aquí os dejo los links necesarios, se puede colaborar de diferentes maneras, comprando el libro, difundiendo la campaña o haciendo un donativo:

Información:
Adquisición de Ejemplares:

Donativo:
  • Asociación Bautista Shalom Adonay: HSBC Bank Brasil S.A - Agencia N°1419 - N° de cuenta: 14190046490 - Brasil
  • Paypal: assoc.batistashalomadonay@oi.com.br




Lo dejo en vuestras manos, me sigue pareciendo increíble la idea de que se puedan construir casas para niños que no tienen nada, sólo con poemas, con palabras, con un poco de dinero de cada uno.




lunes, 9 de agosto de 2010

Irse para volver



Me voy, aunque sea para volver en poco tiempo, pero me voy y me encanta decirlo.
¡Me voy!

Viajar es como leer, sabes que tienes la intención de hacerlo desde un principio hasta un final, pero no qué es lo que te va a ocurrir.

Me voy con mi hermano, en realidad me lleva él, al sur de España, a Huelva, y de paso a conocer Moguer, la ciudad de Juan Ramón Jiménez y luego al sur de Portugal, a Faro y a Lagos.

Pasaremos mañana a comer a una ciudad llamada Zafra, y eso es todo cuanto sé.
Así que estos días no podré sentarme aquí a estar con vosotros y conmigo, a compartir mis pensamientos.

Estoy seguro de que volveré cargado de ideas y de ganas de escribir, que nunca me faltan, pero seguro que me viene bien salir un poco y ver más mundo, eso siempre viene bien...
I don´t care where just far!!!!!

sábado, 7 de agosto de 2010

History



Esta es, para mí, la mejor canción escrita de los últimos 30 años sobre el planeta en el que vivimos.

Se llama History, la compuso Richard Ashcroft. Es simplemente perfecta, sé que me preguntaréis por qué esta canción y por qué no otra. Es la mayor y más sincera reflexión sobre un hombre ante la que me he encontrado nunca.

Es la mejor, simplemente porque es la canción de amor que mejor resume lo inhumano que resulta para algunas personas el amar tan de verdad, como si amar fuera un verbo que sólo es capaz de designar a las personas que lo hacen de ese modo tan diferente y tan único en definitiva.

Para el que ama, (el que canta se lo cuenta a una pareja, presumiblemente a su chica y su novio entre el público) a lo largo de la canción todo le recuerda que es prescindible, que la vida es para otros hombres, el mundo no está hecho para tipos como él y el lugar de su amor puede ser ocupado por cualquiera, y hay algo que él se ha perdido en todo lo que ve, que no comprende, sin embargo, ese error que comete al amar de ese modo, es lo que eleva su amor a la condición de histórico, y no hay nada que decir, no hay nada más que decir cuando se vuelve a encontrar con ella... Son historia, y el hecho de amarse ya está justificado, su amor es de tal magnitud que nada más importa. Se van a la cama, esa vida es suya, le pertenece... Él es consciente al mismo tiempo de que su relación es imposible. En realidad toda la canción es el camino que va de su casa a la habitación de la chica un día cuando está sola, así que por qué no, por qué no sonreír, y vivir por un día. La canción está construida en torno del silencio que queda entre ellos dos, y en el hecho de no tener más remedio que contarlo, que contárselo, y ese infinito cuestionarse "por qué te quiero" que queda en la persona que ama, que acaba por acudir de nuevo.

Mítico, ¡cómo se puede escribir y componer así de bien! Toda la complejidad de una novela en 5 minutos y 28 segundos de canción, de historia de la música.
Espero que la disfrutéis tanto como yo:

I wander lonely streets
Behind where the old Thames does flow
And in every face I meet
Reminds me of what I have run from

In every man, in every hand
In every kiss, you understand
That living is for other men
I hope you two will understand

I've got to tell you my tale
Of how I loved and how I failed
I hope you understand

I've got to tell you my tale
Of how I loved and how I failed
I hope you understand
These feelings should not be in the man

In every child, in every eye
In every sky, above my head
I hope that I know
So come with me in bed
Because it's you and me, we're history
There ain't nothing left to say
When I will get you alone

Maybe we could find a room
Where we could see what we should do
Maybe you know it's true
Living with me is like keeping a fool

In every man, in every hand
In every kiss, you understand
That living is for other men
I hope you know that I am me so come on
I'm thinking about history
And I'm living for history
And I think you know about me
Cause I am

And one and one is two
But three is company
When you're thinking about the things you do
And you're thinking about the things you do
I want to tell you my tale
How I fell in love and jumped out on my bail
I hope you understand there's more in a smile than in a hand
In every sky, in every kiss
There's something that I might have missed

Why am I going to
A place that now belongs to you
But you were weak and so was I
Let's pick it up, let's even try
To live today, so why not smile
Don't dream away your life 'Cause it is mine
Is that a crime, this life is mine
The bed ain't made but it's filled full of hope
I've got a skin full of dope

jueves, 5 de agosto de 2010

La certeza



Nunca regresan los días, nunca retornan las noches, se marchan, ocurren a través de nosotros, nos atraviesan, fugaces, tranquilas, sospechosamente iguales.
Llega un momento en el que puedes llegar a pensar que nada se parece a lo que ya te ha ocurrido, y como el árbol del que han caído las hojas, te sientas desnudo y lejano ante tu propia conciencia, y a un mismo tiempo como siempre, el mismo tú de siempre, aquel que sabe lo que dicen sus ojos frente al espejo, lo que ha quedado de ti con el tiempo, tronco y ramas desnudas.

Es el momento de la certeza.

Lo que verdaderamente pese en tu alma ocupará su espacio, sin juicios de valor, sin voces ajenas, sentirás el vacío que intentaste llenar con lágrimas un día, no ocurrirá nada, te situarás frente a tus miedos y los comprenderás, como si siempre hubieses mirado un tapiz desde dentro sin darle la vuelta, tus alegrías serán entonces verdaderas alegrías, pues tendrán la tierna y rocosa dignidad de los buenos recuerdos, y todo aquello cuanto sea superfluo, prescindible y quebrantable, se desprenderá de ti, lo quieras o no. Mas no te olvides, no lo olvides nunca, aquello que te hirió profundamente dejó su cicatriz, y no hay nada más hermoso que seguir adelante con ellas y sobrevivir a ellas con nosotros, pues el dolor es un maestro, el único que nos enseña una lección diferente a cada uno, el único capaz de detenerlo todo y hacernos recapacitar en quién somos y por qué somos de una determinada forma u otra, el único que comprende y responde con su silencio, lo que sólo hablamos en silencio.

Llegará, llegará tu momento, tu momento de la certeza, guarda silencio, evócalo todo dentro de ti.

Deja entonces que tu alma se eleve como una nube en la luz, y contemple su propia vida cruzando ante tus ojos, pues somos algo que se marcha.

Y permite que dude, que dude que ese alma que nos contiene a cada uno, nos pertenezca sólo a nosotros, de ella somos responsables, pero no nos pertenece, al menos no del todo.

A quién le pertenece entonces, te preguntas...

A todos aquellos que sin ella no serían iguales, pues ella está presente, pues ella queda un poco en todo lo que haces, o al menos, eso piensas ahora, hoy, el día que no ha de regresar jamás.


lunes, 2 de agosto de 2010

Después de todo



En ocasiones el destino, el hado, la magia, la casualidad, los ángeles o el nombre que se le quiera poner a aquello que nos ocurre de una forma especial e inesperada, cruza personas en nuestro camino, personas que nos hacen sentir de una forma diferente.
Personas que llevamos esperando dentro de nosotros durante años, soñando con la posibilidad remota de que existan y de un segundo al otro aparecen, imposibles y hermosas como un amanecer a orillas del mar, como el abrazo de la brisa nocturna tras un día de calor.
Con sus palabras destruyen la tristeza, con su manera de entender la vida nos entregan nuevo punto de vista, sencillo, simple, concreto, como si el mundo se pudiera ver desde un sitio más alto, desde un faro donde los problemas fuesen pequeños, lejanos e insignificantes, y el tiempo comenzase a contar a nuestro favor, en lugar de ir contra nosotros.
Donde nosotros veíamos una debilidad, un lado vulnerable, un estigma, esas personas ven una virtud, una fortaleza, una señal divina, un don.
Trato de buscar las palabras que definan esa sensación, pero no las encuentro. Quizás esa sea uno de los efectos, nos dejan sin palabras, y es un silencio hermoso, valioso, como cuando se contempla o se escucha algo superior, como el silencio que hay después de decir una verdad.
Sentir como si se descubriera un nuevo sentido que ya se albergaba en nosotros, más allá de la vista, del tacto, del gusto, del olfato, del oído, algo parecido a aquello que lleva a los niños recién nacidos a sonreír, una nueva tranquilidad después de todo.
Después de todo ver, sentir, comprender, que alguien recoge el espejo roto de nuestra alma y es capaz de reconocerse multiplicado en todos sus fragmentos.
Después de todo ver reflejado en otra persona nuestra capacidad de hacer feliz, de ilusionar, de conocer nuevos caminos, y que para ello sólo baste con nuestra existencia en la tierra.

Quiero vivir, quiero saber más, quiero recorrer todo lo que quede por recorrer, lo bueno y lo malo, lo mejor y lo peor, pues sé que al final, después de todo, merecerá la pena compartir toda la magia con alguien que nos escuche de verdad y nos comprenda.

A lo mejor sólo se trate de eso, de compartirlo todo con determinadas personas, y a través de ellas y lo que nos hacen sentir, con todos los demás.