domingo, 22 de agosto de 2010

Lo siempre nuevo



Estoy tratando de entenderlo,
llenaré las palabras de silencio,
conduciré mi coche más despacio mientras te maquillas.
Me haré preguntas mientras caminamos juntos,
y en mí a solas les daré respuesta,
sin decirte nada,
y sin decirle a nadie nada,
como tesoro o joya que se guarda.
¿Eres tú,
o son todas las calles nuevas?
¿Por qué me alegro de tener mirada,
dime, te llamo así con mi silencio
pronunciando tu nombre,
por qué siento
mi voz como un camino nuevo?
Eres tú
y son todas las calles nuevas,
y tú,
contienes con tu imagen mi mirada,
si te hablo a ti
son siempre nuevas todas mis palabras.
¿Cómo?
No lo sé.

No necesito nada más,
no quiero nada más,
que lo siempre nuevo,
aprenderé a esperarte cada día,
a escucharte,
a escucharme,
a escucharnos,
a entenderte,
a entenderme,
a entendernos,
sin descanso y sin prisa
a ir contigo al lugar donde me digas,
y a que quieras venir donde te pida.

No contestes,
yo tampoco lo entiendo,
deja sólo tan solo que llene, por una vez, por esta noche,
a todas las palabras de silencio,
a todas mis palabras de silencio.