miércoles, 20 de octubre de 2010

A través de la pared (Cuento publicado en Encuentos.com)

Al fin, y como venía anunciando desde hace algunos días y algunos post atrás, ha visto la luz este cuento y esta historia a los que guardo un especial afecto, por varios motivos.
Quiero agradecer antes de ponerme a escribir sobre el relato en cuestión, a las personas que lo han hecho visible y posible:
Lo primero es lo primero, y es dar las gracias a mi hermana e ilustradora María Sanz León, por dar forma con su sensibilidad y su talento único a mis historias. No exagero si digo que lo mejor de mis publicaciones viene al final para mí, y al principio para los lectores, al ver la interpretación visual que ella hace de mis palabras. No es que complemente lo que yo me propongo transmitir, no, es que lo completa formando parte fundamental del proceso creativo, y sirve de marco o de puerta principal entre los lectores y la historia.
Lo segundo y no menos importante. Quiero agradecer también la encomiable, rigurosa y desinteresada labor de la página web Encuentos.com de origen argentino, dedicada por entero a las cuestiones, problemáticas y diatribas del mundo infantil, sirviendo como punto de encuentro de padres, madres, hijos, profesores y alumnos, entre las diferentes culturas del mundo hispano, ofreciendo información gratuita, accesible y material didáctico y literario de reconocido prestigio, así como de nueva creación (como es mi caso) para público de toda índole, edad y condición. Entré con ellos en contacto a través de una invitación de Marielena Rondinel, la misma mujer de la campaña de Corazones con Esperanza (en la que os reitero vuestra colaboración) y la amabilidad de la autora Liana Castello, una de las responsables del sitio en cuestión, y de la que sólo puedo de decir que es un encanto, ilusionada y desvivida con la tarea dedicada al mundo infantil que ha emprendido, que contesta uno por uno los correos electrónicos que se le escriben (¡esto es realmente importante!).Vamos, una de esas personas imprescindibles para cambiar el mundo que diría el maestro Bertold Brecht.
Sobre el cuento, me gustaría que hablase por sí solo con vosotros. Yo os puedo apuntar varias cosas sobre su gestación y su extraño alumbramiento. Aunque pueda parecer extraño, es un descarte de una colección de cuentos que tengo proyectada en borradores y prevista concluir algún día bajo el lema de "Cuentos para una noche de tormenta". Fue concebido en Alemania, una mañana de instituto en la que vi a uno de mis alumnos tocar el piano a solas en el aula de música, que era un aula de paso hacia los pasillos de las mías, y en la que desde fuera y encaramados en el típico banco de centro escolar dos o tres chicos y chicas espiaban cada mañana pegándose a la pared todo lo posible para poder escucharlo. En Alemania fue escrito justo hace un año, después de las clases en un otoño y un invierno oscurísimo y frío, en las horas en que un español o española se hubiera echado la siesta. Y en el fondo de la carpeta del ordenador donde guardo todo, se ha quedado cogiendo telarañas electrónicas de toda índole hasta hace prácticamente un mes que lo revisé, debido a la invitación que os he comentado. Lo mandé a Encuentos precisamente por eso, por ser un descarte y por tratar a mi juicio temas fundamentales en la infancia y la adolescencia. Sobre su escritura decir que le debe todo o casi todo a la cita del principio de Cernuda, de su libro Ocnos, y a unas palabras que leí sobre Chéjov, en las que él decía que escribía constantemente el final de sus cuentos, casi desde el principio, siendo todo el cuento un final constante hasta alcanzar el final, que era sólo el último final de los posibles, aunque el total se lo daba el lector en su propia imaginación.
Y nada más, que espero que os guste o disguste, que os diga algo. Es curioso cuanto menos la categoría que le han dado en la web, me ha arrancado una sonrisa después de todo: "Cuentos para padres".
A mí ya con la portada de María, con dejarlo con vosotros y los ratos que le robé a la muerte en Alemania me vale.

Para leerlo pinchar en el siguiente link:



P.D: ¡Felicidades a mi hermano Alex que hoy es su cumpleaños! Y sin él, nada de lo que veis aquí, ni siquiera yo mismo, sería posible.