sábado, 6 de noviembre de 2010

Ayer soñé que soñé que soñabas conmigo




En la hora oscura


Reharé tu imagen en la hora oscura,
a solas, con lunar delicadeza.
Nocturnamente en mí, pieza por pieza,
mi corazón será su arquitectura.

Si el recuerdo supone la fractura
y es el final donde tu ausencia empieza,
huiré de mi memoria y mi tristeza
hasta alcanzar en mí tu esencia pura.

Y así pudiendo estar cerca de nuevo
de quien hizo posible mi mirada,
devolverle a mi vida su sentido.

Y así sacar de dentro cuanto llevo
aunque hacerlo no sirva para nada,
recuperarte habiéndote perdido.