jueves, 30 de diciembre de 2010

Conmigo



A mi hermano
Alejandro.
Tristeza de sonido de plástico vacío de una pastilla,
calles que no importan,
máquinas de refrescos y chocolatinas,
edificios de pobres, edificios de ricos,
una línea de metro que también funcionaría sin que fueras tú dentro,
incomunicación,
otro día más hacia dónde,
publicidad con alguien que pretende sonreír y viajes a ninguna parte,
gente que se identifica con su trabajo,
gente que cree que sabe quién es,
gente que lee por ocupar el tiempo de camino,
gente que aprieta pantallas o teclas, con cascos en los oídos,
que habla por teléfono delante de otra gente,
demasiada gente igual.
Tu cuerpo reflejado en los cristales de los escaparates,
en las ventanas de los coches,
en las marquesinas de autobús,
en las gafas del portero que saluda por inercia,
recibir un saludo sin ganas es triste,
la parte metálica de los buzones guarda tu nombre,
tu nombre en cartas de banco, en facturas de luz,
el espejo del ascensor.
En algún lugar de la ciudad alguien come de lata o llora por una mujer,
en algún lugar de la ciudad alguien echa de menos a alguien y no se lo dice porque no sabe cómo.
Y en algún lugar de la ciudad nada importa,
como una colilla flotando en un charco o la luz de una farola que tiembla durante horas,
como un periódico gratuito en la papelera con los sudokus hechos,
como que se abra un nuevo bar o alguien venda un paquete chicles,
como el hombre que pintó las paredes de tu casa.

No olvides, no olvides jamás,
que dentro de cada segundo de tu conciencia
eres imprescindible,
o al menos si nadie te lo ha dicho nunca,
no puedes estar solo,
grítalo si quieres:
¡Nunca!

eres imprescindible para mí.
Ya estabas allí cuando yo nací.
Conmigo
ayer,
conmigo
ahora,
conmigo
siempre.
Siempre.

martes, 28 de diciembre de 2010

Demiurgo


A todos los dramaturgos

Recogiste contigo cada una de las voces,
cada una de las sombras,
cada pared de cada casa y cada grieta en las almas.
Cada silencio de una tarde a solas, cada forma de amor siempre imposible.
Porque el amor es siempre imposible.
Cada susurro y cada grito, cada conversación al otro lado,
las voces agolpadas en tu memoria como un castillo de pena
y los trajiste
a este lado infinito de la vida.
Eras tú y tu folio en blanco,
el mundo y tu mundo,
todos nosotros a través de ti antes y después de nosotros,
antes y después de nuestro mundo.
Nos encerraste en la oscura luz de tus palabras,
un papel, unas líneas, un sentimiento, una idea
todo a través de ti.
Sin ti, no habría nada.
Este mundo era una inmensa mentira
y tú, al menos,
la extraña dignidad de lo posible,
la emoción,
lo que no ha de demostrarse si no con suspiros, con silencio, con lágrimas,
con uno mismo, hondamente.
No sabía qué entregarte,
no hay premio, dinero, galardón posible para tanto valor,
qué premio se le da a los muertos
más allá de una calle o una plaza o una estatua,
sobre la que cae la lluvia o arde el verano,
o una conferencia que no queda en nada,
no,
deja que te rodee mi voz o mi mirada más humana,
ojalá supiera qué decirte, de alma a alma,
ojalá pudieras escucharme,
gracias.


domingo, 26 de diciembre de 2010

Elegía de una noche cualquiera



Si pongo mis ojos a la luz de tu memoria, al dulce calor de tu abrazo y su recuerdo en mí, hay algo que se deshace, se desaparece y se parte en pedazos dentro mí, frágil, de una forma nocturna y solitaria. Aun cuando todo apenas está sucediendo he aprendido a perderte, bajo la luz barata y naranja de las calles, alrededor de los charcos y los coches aparcados que me reflejan al pasar, atravesando los rumores de las conversaciones ajenas, a veces siento que me va a arder el alma entre la gente, a veces pienso que la gente pasa por la vida sin pararse a sentir, y me siento alejado, lejos de todo el mundo, como la letra y la música de una canción.
¿Se trata de saber regresar a la vida después de estar contigo, se trata de aprender a no rodearme de tu voz, de saber desnudarme de ti como un árbol en invierno o de aceptar que una forma de amor así no tiene cabida en un mundo como este, donde todo se trata rápida y superficialmente? ¿Hay algo que yo no aprenderé jamás? ¿Se debe toda esta tristeza a mi felicidad interior?
Puedo acusarme a mí mismo de saber lo que quiero, o de no saber aceptar lo que se me ofrece. A todo el mundo le faltan cosas por llorar y por hablar y que no serán capaces de solucionarse nunca porque el tiempo ya ha pasado, porque las personas que amamos ya no existen, porque las personas que fuimos no eran conscientes de las personas que somos.
O a lo mejor es que está escrito en algún lado que tengo que pasar por todos estos momentos, en las estrellas o en mis manos.
Hoy es una de esas noches cualquiera que no paso a tu lado, y todo se me antoja de cartón, el tiempo, mis latidos, la ciudad ahí fuera, el resto de las personas del mundo, sus voces, sus vidas, sus casas, sus cuentas del banco, su silencio, sus programas de televisión, su navidad, sus luces que cuelgan de sus balcones, un todo acartonado.
O a lo mejor nada existe más allá de nuestros pensamientos, y este lado de la vida tiene el mismo valor que lo que ocurre en los sueños, un último y obligado abandono total.
La letra y la música de una canción, eso es todo, la letra y la música de una canción.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Ensordecedor



Breves anotaciones que no quiero olvidar:

No hay nada más ensordecedor que la risa de la persona que amas.
El amor de verdad sólo sabe comprender.
El amor es la ausencia de condiciones.
El único sentido del amor es el de dar sentido al resto de las cosas.
El amor hace las cosas muy bien, las cosas se hacen muy bien con amor.
Si amas a alguien, ama primero y ante todo su libertad.
Amar se elige involuntariamente.
La voz de la persona que se ama es más importante que su cuerpo.
El cuerpo de la persona que se ama es el lugar más hermoso sobre la faz de la tierra, pues sólo en él se halla la verdad de nuestro destino.
El amor no se rinde nunca, es indestructible, las personas por su parte se rinden fácilmente y son frágiles. A amar se aprende amando el amor que nace de la persona que lo provoca en nosotros.
El amor no conoce expectativas, pues todas son insuperables.
El amor es algo que sucede, no se encuentra si se busca, se busca encontrándolo.
El amor es lo que encierra el nombre de la persona que amamos.
El amor sólo te deja ir hacia delante.
Si amas, no importa nada, y al mismo tiempo todo importa más que nunca.
El cuerpo humano está predestinado para el amor, todo en él es una espera.
El amor es una distancia que se rompe.
Amar lo desaparece todo.

sábado, 18 de diciembre de 2010

La flor invisible



No necesito más mañana que tus ojos frente a mí. Habito el mundo como si fuera capaz de comprenderlo todo por una vez, y cada cosa me devolviese un fragmento de tu voz, un trazo de tu sonrisa que destruye el pasado transformándolo en un camino hacia ti, en un camino hacia mí, hacia lo que siempre había anhelado y querido, compartir la absoluta libertad que nos pertenece.
Cuando regreso, cuando vuelvo a enfrentarme ante el silencio, mi propio silencio, de una página en blanco, sólo tengo ganas de devolverle al mundo lo que tú me has dado, lo que me entregas involuntariamente con tu presencia, como si así pudiera salvarlo de alguna forma.
Y es como si el tiempo creciera a mi alrededor despacio, como las ondas de un lago en el que ha caído una piedra, como los pétalos en torno al centro de una flor invisible que crece en mi pecho. Quizás esa sea la felicidad que todo el mundo busca y nadie encuentra, la de sentirse afortunado de estar vivo por lo que le está sucediendo. Esa sensación, al menos hoy quiero ser capaz de pronunciarla, guarda dentro de sí algo que no se puede arrebatar, que nos pertenece íntimamente, encerrada dentro de uno mismo en momentos, en imágenes, en palabras que sólo se conocen a solas, como si también los latidos pudiesen sonreír.
Y entonces y de un modo misterioso las canciones antiguas, los viejos poemas de siempre, las voces amigas, las personas que te rodean, las calles, la ciudad en la que vives, los sueños que evoca tu pensamiento, lo que te ha ocurrido... Todo se rodea de un sentido nuevo, y como si supieras necesitarlo, lo llevas dentro de ti, lo dejas dentro de ti para no desaparecerlo jamás.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Luna



No voy a rendirme porque parezca imposible, no voy a rendirme por sentir que he vuelto a decepcionarme, no voy a rendirme ni antes, ni después, simplemente no voy a hacerlo. No voy a perderte jamás, no puedo hacerlo porque vas conmigo e irás conmigo donde quiera que estés, esperaré paciente mi oportunidad, sé que hay muchos que juegan con ventaja, pero ¡ay! amiga mía, lo mismo que los libros se escriben letra por letra y palabra por palabra sobre la página, mucho antes han sido sentidos por las almas de los que los traen a esta parte del mundo, yo soy del otro lado, habito al otro lado y puedo llevarte conmigo al otro lado de una forma tan increíble, que el resto de las cosas te parecerán vacías. Yo nunca estoy si no muy lejos. Ninguno de todos ellos son yo, y nadie ha sido más que yo contigo, parto con esa ventaja, tú también provienes de esa lejanía.
Escribiré nuestra historia con la luz de las estrellas para que no desaparezca nunca, quizás en ellas ya estaba escrita hace mucho tiempo. ¿Qué me hace estar tan seguro de mí? Soy yo y lo sé, es así de simple y de complicado, y si siento que puedo alcanzar algo, hago caso de mi intuición por ilusa que ésta parezca (lo escribo con tilde porque me da la gana, y porque tú también lo haces) a los ojos de cualquier otra persona.
Estamos hechos para evocar dentro de nosotros la belleza más absoluta, para hacer realidad nuestros sueños más imposibles, he sobrevivido a cosas más increíbles, y siempre, desde que apareciste en mi vida, tuve tu ayuda. Llevo esperando demasiado tiempo esta verdad dentro de mí, como para dejarla escapar una vez que su luz roza mis pupilas, como para dejarla ir con el resto de las cosas.
No, esta vez no, esta vez escribo jugándome la vida.

lunes, 13 de diciembre de 2010

La noche en la que todo cambie



Estoy tan cerca de tu alma y de su luz, porque las almas de todos están hechas del fondo de luz con el que miran los ojos, que tengo miedo, miedo de que todo pueda ser perfecto y se tornen inútiles el resto de las cosas, el tiempo que ha de venir, lo que quede por hacer, las calles ahí fuera... Perfecto, porque quedará dentro de mí para siempre, perfecto porque provenga de ti, perfecto porque cualquier palabra o gesto será incapaz de definirlo, lo mismo que una ola de mar no puede ser ola fuera del mar, porque ola, mar y luna son lo mismo. Perfecto, porque seremos a una sola vez, por un instante o durante años, poco importa. Eso nunca me ha importado demasiado.

La noche en la que todo cambie,
la noche en que no existan más distancias,
apresaré el azul con mis latidos
para llevarte con mi sangre.


sábado, 11 de diciembre de 2010

Ensueño



Lo que nos sucede, sucede porque creemos que nos sucede y hay veces a lo largo de nuestro paso (periplo o estancia como quiera decirse) por la realidad, ésa que nos creemos como propia ya que sólo nos pasa a nosotros, en las que ningún sueño, por muy inverosímil o descabellado que éste se nos dibuje en la imaginación, es capaz de superar lo que ocurre ante nuestros ojos.
Creo, no estoy seguro, de que son esos momentos los que construyen dentro de nosotros los recuerdos más intensos y las sensaciones más genuinas, pues el deseo y el cuerpo son uno, como un primer sorbo de agua que apagase la sed, como el primer rayo de sol del amanecer.
No es fácil regresar de ese ensueño, fuente primigenia de los recuerdos, del mismo modo que no es nada fácil alcanzarlo. Si eres consciente, si abres los ojos hacia tu propia memoria y haces una pequeña colección de buenos y malos recuerdos importantes, estoy seguro de que caerás en la cuenta de que en ese momento todos te parecían momentos imposibles. Jamás renuncies a un momento imposible, no lo dejes marchar con el resto de las cosas sin importancia, sálvalos del triste desagüe de los días. E incluso si todo aquello que no nos sucede estamos obligados a soñarlo, suéñalo entonces, para que te ocurra de algún modo y sientas y compruebes esa sensación. Descubrirse a esas sensaciones es una actividad interminable, pues el tiempo avanza inexorablemente dentro de nosotros, como una escalera que se alza a diario y de la que se caen constantemente los primeros peldaños.
Ama lo que te importa y a lo que te debes interiormente por imposible que se antoje, cuídalo y protégelo para que sea libre contigo, dentro y fuera de ti. Y si no sabes lo que quieres, cuentas con mucha ventaja, porque todo te puede gustar por primera vez.

No hay mayor felicidad que la de amar en toda su plenitud lo que se ama.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Vögel II


Vögel (Aves) es una colección de ilustraciones y textos a cargo de Jorge(Sefy) a las imágenes (http://jorgesefy.blogspot.com/) y el que escribe a las palabras. Ya que ambos encontramos en el otro la diferencia que nos une. Yo en sus manos las imágenes y él en las mías las palabras. Esperemos que las disfrutéis tanto como nosotros.





Cuervo nací,
oscuro es mi destino
pues toda luz en mí negra se vuelve.

Desdicha en la mirada del que envuelve conmigo su recuerdo en el camino.

Si lo maldito esconde lo divino,
y el misterio el saber que lo resuelve
la culpa que a tu corazón absuelve se encierra en mí en mi vuelo peregrino.


Acuérdate de mí si la tristeza cubre de sombra aquello cuanto fuiste,
la elegancia es un don y no se pierde.

Yo encontré en mis defectos mi belleza, y mi alegría es cuanto me hizo triste:
Hago que quien me mire se recuerde.



sábado, 4 de diciembre de 2010

Sólo en mis sueños


"Where is your heart?
Where is your heart gone to?
Tear me apart
Tear me apart from you
You laugh the light I cry the wound
In gray afternoons "
B. Corgan

No he aprendido todavía a no soñar contigo, y me pregunto cada vez que regreso de un sueño por qué lo hago, después de tanto tiempo, de que hayan cambiado tantas cosas en mi día a día, de haber hecho espacio dentro de mí para tantas otras cosas que ya no llevan tu nombre, y me sorprende y me enorgullece haber asumido, más por el esfuerzo que han conllevado y que he tenido que hacer conmigo mismo, que con el hecho en sí de tener que desaparecerlas conscientemente dentro de mí. A lo mejor ellas siguen dentro de mí, como barcos hundidos, pueblos fantasmas o carreteras antiguas que ya no llevan a ninguna parte.
Freud decía que los olvidos tienen en el fondo la misma naturaleza de expresión que los deseos, son una expresión inconsciente de la voluntad. Pero los sueños, los sueños interminables que habito a tu lado, llenos de miedo y de indefensión, no entiendo lo que pretenden. Parecen decirme: Recuerda que eres vulnerable, hay una parte de ti que jamás podrás controlar.

Quizás por eso vengo aquí a destruirlos, a destruirlos fuera de mí con las palabras, como una piedra que se arroja lejos, para que caiga en el fondo de un lago, o en el fondo del mar. No tengo otro remedio, pues he descubierto que por muchas horas que pase a oscuras escuchando música, por muchas noches que trate de huir de mí mismo diluyendo los problemas en compañía de nadie, por muchas personas con las que hable, nadie puede decirme la verdad mejor que yo mismo, nadie conoce la versión tan de cerca como yo. Sólo yo tengo la respuesta, pues sólo yo conozco las preguntas que escribieron primero el abandono y luego la tristeza dentro de mí.

Sé que soy capaz de elevarme por encima de todo esto, de pensar mucho más allá de mí, de golpear las teclas del alfabeto con tanta fuerza interior que rompan el aire que las contiene al pronunciarlas. Lo extraño, es seguir preguntándome por qué hice las cosas que hice, por qué las llevé a tal término, por qué soporté que alguien tratase de robarme lo único que soy y que puedo ser mientras me quede un segundo de vida. Y no fue culpa tuya, pues toda la responsabilidad de lo que hacemos recae únicamente en nosotros mismos. A base de ser otra persona, me convertí en alguien que no era.

Ya sólo cabes en mis sueños.