domingo, 26 de diciembre de 2010

Elegía de una noche cualquiera



Si pongo mis ojos a la luz de tu memoria, al dulce calor de tu abrazo y su recuerdo en mí, hay algo que se deshace, se desaparece y se parte en pedazos dentro mí, frágil, de una forma nocturna y solitaria. Aun cuando todo apenas está sucediendo he aprendido a perderte, bajo la luz barata y naranja de las calles, alrededor de los charcos y los coches aparcados que me reflejan al pasar, atravesando los rumores de las conversaciones ajenas, a veces siento que me va a arder el alma entre la gente, a veces pienso que la gente pasa por la vida sin pararse a sentir, y me siento alejado, lejos de todo el mundo, como la letra y la música de una canción.
¿Se trata de saber regresar a la vida después de estar contigo, se trata de aprender a no rodearme de tu voz, de saber desnudarme de ti como un árbol en invierno o de aceptar que una forma de amor así no tiene cabida en un mundo como este, donde todo se trata rápida y superficialmente? ¿Hay algo que yo no aprenderé jamás? ¿Se debe toda esta tristeza a mi felicidad interior?
Puedo acusarme a mí mismo de saber lo que quiero, o de no saber aceptar lo que se me ofrece. A todo el mundo le faltan cosas por llorar y por hablar y que no serán capaces de solucionarse nunca porque el tiempo ya ha pasado, porque las personas que amamos ya no existen, porque las personas que fuimos no eran conscientes de las personas que somos.
O a lo mejor es que está escrito en algún lado que tengo que pasar por todos estos momentos, en las estrellas o en mis manos.
Hoy es una de esas noches cualquiera que no paso a tu lado, y todo se me antoja de cartón, el tiempo, mis latidos, la ciudad ahí fuera, el resto de las personas del mundo, sus voces, sus vidas, sus casas, sus cuentas del banco, su silencio, sus programas de televisión, su navidad, sus luces que cuelgan de sus balcones, un todo acartonado.
O a lo mejor nada existe más allá de nuestros pensamientos, y este lado de la vida tiene el mismo valor que lo que ocurre en los sueños, un último y obligado abandono total.
La letra y la música de una canción, eso es todo, la letra y la música de una canción.