domingo, 24 de abril de 2011

Después de estar contigo


A Berna


Estás hecha de mar, de luna y cielo,
como un recuerdo puro de hermosura.
Estás hecha de luz que transfigura
mi corazón, tornándolo consuelo.

Eres lluvia, eres aire, eres el vuelo
del ángel que te habita la cintura,
eres mujer, dulcísima criatura,
el horizonte que al latir constelo.

No existe una palabra, un pensamiento,
que designe mirarte, no hay mirada
capaz de convertirse en luz eterna.

Tan solo yo comprendo lo que siento.
¿O no es eso el amor? Si hasta callada
la noche me susurra... Berna... Berna...