domingo, 31 de julio de 2011

No volveré


A un adolescente

En un ayer de sangre
huido hasta el final de nuestros nombres
sólo el pasado sabe dibujarme,
y no, ya sé que no a ciencia cierta,
no volveré.

No volveré a ser nosotros.

Siquiera para ver la noche rota
en la siempre pureza de tus párpados,
para no terminarte
como el mar, como un sueño,
no volveré.

Tan solo dejaré que la verdad
y su forma de muerte te destruyan
hoy que tan sólo eres deseo, entrega,
no volveré.




martes, 26 de julio de 2011

Paga tu deuda


A Christopher Nolan


Volver, regresar al blanco de la página desde el dolor más profundo y enconado. Él siempre está aquí, recaudador de deudas, impuesto con la vida, como sueño que espera ser soñado, un solo soñador, infinitas mentes poseídas.

¿Qué me traes hoy? ¿Qué verdad o dolor, qué forma de instinto? Paga tu deuda, llevas tiempo sin asomarte al abismo que formas, el mundo es sólo un espejo sobre el que morirás, como cualquier otro, como todos, excepto si pagas tu deuda, si la pagas de verdad.

La literatura, toda la literatura de la historia no está hecha sino con el silencio desde el otro lado, desde este otro lado de la vida. Cientos de miles de millones de horas humanas.

¿Tienes un don? Toda belleza es sólo la armonía de infinitas mentiras sensoriales, sólo su forma, entre tú y el objeto no hay absolutamente nada que no estuviera previamente en ti.

¿Sufres? El dolor es la concreción de la desesperación, la desesperación es la ausencia de fin, un dolor se agota en su propia presencia, es un fin sin fin, se existe a través de ti.

Hazlo, no me lo expliques, no hay más. Paga tu deuda, o al menos hazlo por todos los que fueron, son o habitarán el mundo siendo como tú. Porque estamos en deuda los unos con los otros.

martes, 5 de julio de 2011

Verano de Vivaldi


"Es el lenguaje el que ordena la vida, la vida no dice nada"
M. M. F.

Y si bastara con una sola voz, un solo día de tu vida, un solo verso desde el silencio que nombre una verdad. Ya no sé si sigo esperando algo o si ya ha ocurrido todo. Si en lo que se marcha, si en aquello que llamamos tiempo como río abajo o nube lejana, ya ha sido toda la parte de mí, auténtica y posible, o si ya se ha desasido el todo, el algo que fue genuinamente mío, un gesto, un ademán, una sonrisa, para quedar acaso el fragmento, la espuma, un resto de pureza de algún día en el que ya fui yo o fuimos nosotros, que muchos sólo sabemos o supimos ser nosotros.

Si sólo sé mirar la vida desde el horizonte, lejano, hundido en la distancia, lugar en el que solo el alma en su leve ausencia es capaz de no asirse a más cuerpo que su propia idea, más cuerpo que el leve halo de su existencia, brisa o remanso de sombra de su idéntica pena, de su ajena consciencia, cadena rota en el suelo, ceniza de ilusiones infantiles.

De lo que quede, déjame un lugar desde el que mirarte, alma mía o música u hombre. No importa ya qué seas, un día fuiste todo, tan sólo deja que contemple cómo te desmembras, te deshaces, te destruyes de mí.

No hicimos otra cosa desde que ambos tuvimos conciencia de la existencia del otro.