miércoles, 31 de agosto de 2011

Azul final



Miró la botella azul de plástico vacía sobre la encimera después de cenar, aquella imagen resumía su vida.
Se había ido muriendo agosto, el último agosto, pensó, y con él, toda una parte de sí mismo. Lo supo ayer, cuando al cerrar los ojos ya no quedaba más que llorar.

jueves, 25 de agosto de 2011

Canción para un hermano


Canción para un hermano

Si un día te marcharas
del lado de mi cuna,
navegaría con mi llanto
hasta la luna.

Si un día me dijeras
que no te queda nada,
te daría mi sombra
que te abrigara.

Si te has quedado solo
de noche ya y de sueños,
yo te protegeré
con mi silencio.

Si te hartas de buscar
sin encontrar tu sitio,
ni tienes dónde ir
quédate el mío.

Y si aun así
abandonando todo
te vas contigo,
no olvides que en tu pecho
van mis latidos.


martes, 16 de agosto de 2011

Bécquer desconocido

Un documental muy interesante y a la altura de mi autor predilecto. Me lo he encontrado recopilando información sobre él... Ya os diré para qué.

Mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!


viernes, 12 de agosto de 2011

Noche de amor oscura (escena final)


Quinta escena

Consuelo


(El hombre del traje blanco camina taciturno, pasados unos instantes se detiene sonriente, hablándole al ramo de flores)


SERAFÍN- Aunque el mundo haya quedado vacío para mí, sin tu voz, sin que nadie pronuncie mi nombre como tú lo hacías, sin que yo pueda escuchar más un te quiero de tu boca. Aunque el día no tenga más luz para mí, por mucho que brille el sol en el azul, y la noche sea más noche todavía, noche de amor oscura. Miro a mi alrededor y sólo me imagino a personas en torno de tu recuerdo, como ateridas manos frente al fuego. Nos dejaste tu amor encerrado en tus libros, nos dejaste tu pasión por la vida en tus obras de teatro, nos dejaste una huella imborrable a los que te conocimos, te rodeaste de amigos, los abrazaste con tu risa, con tu presencia, con tu alegría, con tus cartas. ¿Qué más se puede ser en esta vida, Federico? No necesitas una tumba, (arroja el ramo de rosas al público) ningún poeta necesita una tumba, el mundo es una inmensa tumba, la muerte es sólo un margen, el mar desde el que hoy nos llegan tus palabras. ¿No fue esa tu mayor lección para nosotros? Amabas, sentías, vivías y escribías póstumamente. Lo misterioso siempre estuvo a este

lado de la vida, con nosotros, como tú, para siempre con nosotros.


Quizás sea el destino el que yergue ejemplos de injusticia para mostrar a los hombres el horror, su propio horror cruel, infinitamente doloroso e inútil, como si así no quisiera volver a repetirse. No te han matado sólo a ti, no has muerto sólo tú contigo, han abierto una herida en el pecho del mundo para que a través de ti hallemos consuelo un día, un día de amor inmenso en el que la libertad habite los corazones de los hombres y los cicatrice con su abrazo, un abrazo de perdón, de dignidad, de recuerdo y memoria, de alegría, alegría de que estés para siempre entre nosotros como esta noche, noche de amor oscura.



lunes, 8 de agosto de 2011

Noche de amor oscura (escenas 3 y 4)



















Escena tercera
Llanto español

(El hombre del traje blanco camina con desesperación, de allá para acá, buscando la tumba de su amante a sabiendas de que no puede encontrarla).

SERAFÍN- ¡He preguntado a todos! He preguntado en tu casa, he preguntado a las niñas y a las viejas, he preguntado a los hombres, a los serenos, a los borrachos, a los tenderos, a las gitanas que dan romero, a los gitanos a caballo, he preguntado a los Guardias Civiles, he preguntado a los enterradores, he preguntado a los que te han matado, a los árboles que fueron testigos, he preguntado al cielo con los ojos. (Arroja el ramo de flores con rabia al suelo). ¡Nadie sabe nada! ¡Nadie quiere saber nada!

¡Qué pueblo tan ruin es este que mata a sus poetas!
¡Qué pueblo tan ruin es este que trata de matar el amor entre los hombres!
¿Qué gloria han alcanzado con ello?

Algún día todo este silencio, Federico, algún día todo este silencio desaparecerá y se recordará a España a través de tu nombre y todos buscarán tu tumba.

Tus verdugos serán sinónimo de injusticia y podredumbre y serán olvido…

Yo sé que un día los teatros, las escuelas, los parques y las calles llevarán tu nombre y tus personajes cobrarán una dimensión universal, el fuego de tus palabras los traerá a este lado de la vida, lo mismo ocurrirá con tus versos, sobrevivirán las fronteras del silencio, de este silencio hecho de miedo, de balas, de muerte, de ignorancia. Regresará a nosotros tu luz en nombre de la libertad y la justicia. Tus palabras, tu obra inmortal, tu inocencia arrojarán ignonimia sobre sus tristes vidas. Nunca dejaremos de llorarte, lo mismo que una madre a la que arrebataron sus hijos, nos has hecho víctimas a todos con tu muerte. No existirá la redención para los que te han asesinado, sí la memoria de sus hijos, de sus nietos, del porvenir y la verdad, la dignidad que levanten los recuerdos, las palabras que te nombren, sólo ellas podrán hacer justicia. (Emocionado, se echa a llorar con entereza, toma una lágrima en su mano) Estas son lágrimas españolas, llanto español que recorrerá el mundo para siempre como un mar libérrimo, lágrimas que eternas pronunciarán tu nombre, Federico, aunque no tengamos dónde llorarte.

(Abandona la escena).

Escena cuarta

La muerte pequeña

(El hombre del traje blanco aparece ostensiblemente borracho, lleva una botella de vino en la mano y el ramo de flores en la otra, a las que toma contra su pecho como si fueran compañeras de baile. Baila canturreando una copla mientras se tambalea).

SERAFÍN-
"Prado mortal de lunas
y sangre bajo tierra.
Prado de sangre vieja.
Luz de ayer y mañana.
Cielo mortal de hierba.
Luz y noche de arena."

(Grita)
La fecha del año de tu muerte será sinónimo de terror. 1936. ¡Temblad, 1936!

"Me encontré con la muerte.
Prado mortal de tierra.
Una muerte pequeña.
El perro en el tejado.
Sola mi mano izquierda
atravesaba montes sin fin
de flores secas."

(Grita)
¡Soy poeta también, podéis matarme, mirad, aquí está mi pecho! ¡Este es el pecho de un hombre, este es el pecho de la libertad del amor, la única libertad que me exalta, la única libertad por que muero1! Mataos en nombre del amor, matadnos en nombre del amor.

"Catedral de ceniza.
Luz y noche de arena.
Una muerte pequeña.
Una muerte y yo un hombre.
Un hombre solo, y ella
una muerte pequeña."

(Se cae de la borrachera, se arrastra por el suelo para coger las flores, las
abraza. Grita de nuevo con alegría).

El amor no puede morir. El amor no puede morir. ¡Podéis matarnos pero no moriremos!

(Se marcha tambaleándose con una alegre amargura)

1 Versos de Cernuda, del poema "Si el hombre pudiera decir lo que ama".

martes, 2 de agosto de 2011

Noche de amor oscura (escenas 1 y 2)


En Octubre de este año se realizará un homenaje a Federico García Lorca en el teatro homónimo de la ciudad madrileña de Getafe, será el día 12 -ya lo recordaré cuando llegue el momento- y he tenido el privilegio de colaborar con el grupo de teatro que lo va a organizar, el Grupo Versus, con un texto original e inédito sobre la figura del poeta granadino, bajo la batuta de Elpidio, el director del grupo teatral.

Se trata de un personaje-idea que busca la tumba de Lorca. La propuesta me llevó a investigar un poco más sobre la vida del autor, y allí me encontré con la figura de Serafín Ferro, actor de la época, personaje atrayente, atractivo y enigmático, amante de Lorca, Cernuda y Vicente Aleixandre (casi nada...). En él y en su relación con Lorca y el impacto del asesinato que pudo haber dejado en él he basado el texto.



Las cinco escenas de las que consta las escribí allá por el mes de enero y las he recorregido y sintetizado hace pocos días, pues se trata de un monólogo breve dentro de la antología que piensan llevar a cabo. Algo así como un tipo de entremés entre pasaje y pasaje de las obras escogidas de Lorca para el homenaje.

(Para más información sobre la relación que tenían todos estos grandísimos poetas de la generación del 27, os recomiendo el siguiente enlace: http://www.laopinioncoruna.es/estaticos/domingo/20071209/domingo.html).

Aquí os dejo las dos primeras escenas, a lo largo de las próximas semanas iré colgando las tres restantes.
Noche de amor oscura
(Cinco escenas de un amante perdido)
"Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena noche
del alma para siempre oscura."

El poeta pide a su amor que le escriba.
Sonetos del amor oscuro

Federico García Lorca


Escena primera

La ofrenda

(Un hombre ataviado con un traje blanco, ramo de flores en mano, camina despacio, pensativo, enamorado, dolidamente enamorado. De vez en cuando huele el ramo de flores y sonríe mirando la lejanía, como si supiera algo que nadie sabe...)

SERAFÍN- Estas flores no tienen miedo. Ellas son valientes y hermosas. Solo los hombres somos cobardes y crueles, o niños que temiendo la oscuridad siguen sin estar preparados para la luz. Tú eras la luz, Federico. Todo lo iluminabas con tu imaginación, con tu
alegría…

Me han dicho que has muerto, pero mienten. No puede morir quien vive en el amor de los que lo recuerdan. Pueden haber matado tu cuerpo, haber callado el timbre de tu voz de hombre mortal, pero jamás podrán apagar el fuego ni el brillo de tus palabras.

La verdad y el amor están hechos de una materia indestructible.

¿Dónde estará tu cuerpo? Tu cuerpo que era el mar en el que yo hundía mis penas. Mi refugio. Tu cuerpo hecho de silencio como la luz de las estrellas. ¿Dónde llevar estas flores? ¿Y qué palabras decir con las que abrazar tu ausencia, como tú me enseñaste? Sólo dos cosas son dignas ante la muerte, las flores y las palabras, la poesía.

(Dejando las flores en el suelo con respeto saca un papel y lee).

En la hora oscura

Reharé tu imagen en la hora oscura,
a solas, con lunar delicadeza.
Nocturnamente en mí, pieza por pieza,
mi corazón será su arquitectura.

Si el recuerdo supone la fractura
y es el final donde tu ausencia empieza,
huiré de mi memoria y mi tristeza
hasta alcanzar en mí tu esencia pura.

Y así pudiendo estar cerca de nuevo
de quien hizo posible mi mirada,
devolverle a mi vida su sentido.

Y así sacar de dentro cuanto llevo
aunque hacerlo no sirva para nada,
recuperarte habiéndote perdido.

(Recogiendo el ramo, abandona el lugar)

Escena segunda

Recuerdos

(El mismo hombre, aparece en escena con el ramo en la mano derecha, como si anduviera cogido de la mano de su primer amor, evocándolo, habla como si en realidad estuviera presente).

SERAFÍN- ¿Cuántas veces anduve por las noches a tu lado, tomando tu mano sin que nos viese nadie, abandonados de todo como dioses olvidados, igual que camino bajo esta noche? Siempre me parecía la primera y siempre la sentía en mí como si fuera a ser la última. Granada, Madrid, Toledo, Cuenca, La Coruña...
Las riberas de los ríos, las orillas del mar, tu risa envolviendo la oscuridad, mi alma flotando en el fondo de tu mirada. ¿Recuerdas nuestro primer beso, el frío de tus manos sobre mi cuello, tus manos hechas de otoño, mi espalda de estío, como decías tú? ¿Te acuerdas de todas esas conversaciones insomnes que terminaban en un duelo de agujas de hiel?
La vida era para ti una hondonada, una tragedia silenciosa que rompías con tus manos al piano, con libros, con recuerdos, pocos lo sabían. Nadie como tú inundaba los lugares de alegría y nadie como tú era capaz al mismo tiempo de sentirse tan solo.
¿Sabes? Nadie podrá arrebatarme nunca tu recuerdo, te acoge mi sangre como a los marineros el océano, te acoge mi pecho como la luna abraza al cielo.