sábado, 17 de septiembre de 2011

Antivida y antipoema



Antivida y antipoema

No debo andar muy bien
esta noche he soñado mi suicidio
-el endecasílabo no ha sido a propósito-
dos veces,
en dos sueños consecutivos.
Todo lo que oía mientras estaba muerto
era una canción de Kent, 10 Minuter,
si no sabes quiénes son,
búscalos en Google, en Youtube o en el Spotify,
ya deberías conocerlos, al menos por tu propio bien,
en ocasiones el único lugar al que puedes huir en la vida es una canción de Kent,
tampoco entiendo cómo mi cerebro
es capaz de reproducir con tanta fidelidad las canciones mientras duermo,
una vez soñé o aluciné mientras me despertaba
el "Get born again" de Alice in Chains,
me asusté a los tres minutos,
cuando me di cuenta de que no había música puesta en mi cuarto
y la música desapareció.

Ella en el sueño me era infiel también
-y en estos versos sí ha sido a propósito
la prosodia del mal llamado verso libre,
los tres endecasílabos más dos alejandrinos-
y yo tenía que ir en su supuesto coche
(el "su" es un pronombre posesivo en este caso de tercera persona del plural, de ellos.
Ahora utilizo paréntesis y no guiones, porque aclaro el contenido, no es algo que diga aparte,
me gusta utilizar así los paréntesis,
Dios escribe los paréntesis de nuestras vidas)
en la parte de atrás,
me iban a dejar en algún lugar,
parecía un hotel o un aeropuerto,
y ella me decía "aún sigo enamorada de contigo"
lo decía mal gramaticalmente,
arrepintiéndose al pronunciar el "ti" y lo cambiaba por "contigo"
y yo he llorado en el sueño
cuando ella ha cambiado las palabras.

Dicen o leí, poco importa,
que censuramos nuestro subconsciente con el pensamiento
y que en los sueños sucede
lo que pensamos sin censura.

Me parece una gilipollez de frase,
una gilipollez de las auténticas,
una gilipollez endecasílaba,
el subconsciente no existe y los pensamientos no ocultan nada,
existirá tan sólo en los individuos imbéciles,
somos lo que sentimos hasta que dejamos de sentir,
los pensamientos son la forma concreta de lo que sentimos
y cuánto más sensible, más inteligente,
mayor definición,
como ese monitor del que se sienten orgullosos los padres de familia,
es como tener un millón de ojos capaz de observar diferentes tiempos en un mismo espacio,
somos una huella del tiempo,
una huella en nosotros mismos nada más,
eso o tengo un corazón cuántico:

Antivida

Qué hermoso es observar la noche en la distancia
mirando las estrellas
dejarse atravesar los ojos por el blanco lunar
y en ella evocar tu nombre,
tu nombre que es un cuerpo de mujer
en el que hundir mi vida
y como si en toda la sombra celeste habitase nuestro amor
dibujar en mi memoria tu mirada como una constelación.

     ***

Sitúe la anterior estrofa
en la historiografía literaria, nombre su autor, su corriente literaria, la sociedad de su tiempo,
analice las figuras retóricas y enumere los recursos literarios de los que se vale
el mismo para llevarlo a cabo y escriba
un breve comentario personal equiparándolo a alguna lectura del curso
de la que puedan extraerse influencias visibles.

No tengo nada que ver con casi nadie.