domingo, 13 de noviembre de 2011

Ausencia



Cómo
convertir el silencio, cómo nombrarte en mí,
en qué, con qué palabras o que luz no vista...

Cómo decirte que la noche entre mis brazos
se estalla de alegría por tu nombre,
si se me rompe el corazón como una música
nunca antes escrita, nunca antes tocada.

Amor,
qué nube soy ahora, qué cielo cruzo,
por qué ya no sé nada,
qué mar le has dado a mi memoria
que sólo en ti se hunde y se limita,
si mi pecho ahora,
si tan solo un segundo mi pecho
fuera este poema
para no morir nunca y quedarse contigo,
para leerse en ti,
para romper tu ausencia.