domingo, 4 de diciembre de 2011

Yo y la lluvia



Llueve sobre la casa vieja
es hermoso escucharlo
y no puedo o no quiero dormir,
los canalones recogen al borde del techo
la siempre igual tristeza
y en la calle los charcos
están hechos de lágrimas, están hechos de pena y piedra.

Pensaba tumbado en la cama
bajo el rumor constante y nocturno del otoño
que de escribir tan sólo hay una cosa que me disgusta,
y es que no puedo hacerlo a oscuras.

Qué diferentes yo y la lluvia...