lunes, 28 de mayo de 2012

Adrian Borland



A la memoria de Adrian Borland

La realidad no sirve y las canciones son demasiado hermosas. Zurdo suicida, veo la muerte reflejada en la elección de cada acorde. La locura no es nunca contradictoria, es la línea recta que atraviesa todos los laberintos. La línea recta,  las cuerdas de la guitarra, las vías de tren. 

sábado, 26 de mayo de 2012

Neal Cassady en el asiento del copiloto




"Mi testigo es el cielo vacío" Jack Kerouac

Si crees en algo es que algún día dejarás de creer en ello, lo acabarás dejando sin ser siquiera consciente. Es como llamar a la radio creyendo que van a cambiar tus problemas. La silla termina por desencolarse, algo así como el precio desorbitado de las cosas en los aeropuertos, es el lugar nada más. No te preocupes demasiado, de todos modos nadie va a hacerlo. Siguen cayendo bombas, muriendo niños y proxenetas disfrazados de sí mismos en coches caros, no es tan importante, es una cuestión de sinceridad. Conocí a un hombre que terminó por huir de sí mismo y todavía no ha conseguido morir. Fuma y bebe todo lo que puede, se gasta todo el dinero que tiene en tragaperras y extrañas compañías. Tiene un defecto, escribe demasiado bien como para permitirse el lujo de morir, le sobrevive ese mínimo reflejo de vanidad, las palabras sobre las páginas y la pureza de su sonrisa. Ya no es él, es todo lo que hace y lo que le rodea, él mismo es una calle. A la gente le gusta sentir que algo es auténtico por eso lo protegen, es como azuzar un fuego. Con el tiempo comprendí que vivía para enamorarse, no importaba de quién. Parece muy literario pero no lo es en absoluto, podría haber sido carnicero o limpiaventanas. Al fin y al cabo puede que te consuele pensar que todo está en su lugar, incluso tú, no sé si estás equivocado. Lo importante, sin embargo, es tener algo que esperar que sea más importante para ti que tú mismo.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Mal de pasta (finalista del certamen On the Road)



Sé que últimamente me prodigo poco por aquí, estoy inmerso en diferentes proyectos que me comen la totalidad del tiempo. Hoy os traigo una noticia que me hace especial ilusión compartir. Hace un mes presenté un microrrelato  -como máximo aceptaban 160 palabras- llamado "Mal de pasta" bajo el pseudónimo de Scardanelli -así firmaba Hölderlin sus poemas cuando dicen que se volvió loco- al certamen "On the road", como la preciosa e imprescindible novela de Jack Kerouac que me regaló mi hermano  -ya que Bukowski lo citaba de continuo- y que leí hace unos dos meses, organizado por la editorial Artgerust. (La sintaxis cansina y explicativa a lo Kleist o Thomas Mann ha sido a propósito). Me encandiló la temática "beat" del concurso. De un tiempo a esta parte ha sido una de las literaturas de las que me he nutrido, si tienes quince euros hazte con algún libro Kerouac, Bukowski o Burroughs. No te arrepentirás jamás y te harán muchísima compañía, lo digo en serio. Son una gentuza entrañable con el alma del color de los charcos, leerlos es como viajar solo en tren o escuchar que te escuchan hacer el amor tus vecinos de arriba.

El caso es que "Mal de pasta" ha quedado como uno de los doscientos finalistas entre los más de mil participantes y será publicado en una antología de la que os informaré a su debido tiempo cuando la publiquen. Para escribir el relato me basé en diferentes imágenes de los poemas de Bukowski aunando la importancia de la presencia paterna en el imaginario de un niño con el trasfondo de la carretera, además quise aportar un poco de ironía sobre el hecho de escribir y lo que eso significa para muchas personas que creen lo que es pero no lo saben. Todavía me pregunto cómo han tenido valor de escogerlo cómo finalista. Os dejo con él:

"Cuando tu padre salió de la cárcel se hizo camionero de los de largo recorrido, los veranos te dejaban ir con él. Madrid-Berlín-Cracovia, Cracovia-Berlín-Madrid, no soportaba dormir en la misma habitación más de una noche, hablaba poco y fumaba mucho, esperabas con la ventanilla bajada a que saliera del prostíbulo, el aire y la noche eran hermosas, como los ojos de tu padre ante el crepúsculo y los últimos rayos de sol acariciándole el pecho descubierto. El infinito es una carretera. Los escritores juegan a ser Jack Kerouac o Charles Bukowski, jamás conocerán a Dean Moriarty, no saben lo que es el solitario camino del infierno. Les basta con leer y hablar de lo que leen, y a veces escribir, pero se cansan pronto y lo hacen sin pelotas, y compran otra novela con sus tarjetas de crédito sin moverse de casa. Y tú quieres darle este libro y los mil euros a tu padre, que anda mal de pasta."

Fuentes:
http://www.artgerust.com/blog/los-200-on-the-road
http://www.artgerust.com/certamenes.php?id=12491



domingo, 13 de mayo de 2012

Mamaconsuelo



De ti aprendí el azul del cielo,
la risa y esa luz de la mañana
en la que todavía el aire yace fresco
en los desnudos brazos de un chiquillo.

Mi vida era solo ese centímetro cuadrado
que tú ocupabas, loca, con tus labios
con un millar de besos -aquel llegar a casa-
en un nombrar eterno y repetido:
"Prenda mía" me decías. ¡Ay!
Y nunca nadie más sabrá llamarme así,
porque el amor es algo irrepetible,
esa infancia que tú supiste darme única,
y como tú
jamás podrá quererme alguien igual.

He llorado tu muerte porque en ella
iba una pura parte de mi vida,
y ha muerto un poco más de mí contigo.

Irrepetibles,
como latidos que han vencido al tiempo
mis recuerdos se pierden de tu mano
una mañana de martes y de agosto,
roscas y cajas de zapatos,
bolsas y arena de parque.

Tú,
absoluta alegría y rota madre
me entregaste en tu cuerpo las palabras.

Hablábamos con Dios al acostarnos
"por eso te quiero tanto
y te doy mi corazón,
tómalo, tómalo, tuyo es,
mío no..."
y yo, tras de que me lo pidieras,
rascaba aquella espalda tuya
que era, perdóname que llore,
el horizonte de un amor eterno
mientras miraba los árboles nocturnos
tras la persiana
mecidos por la brisa
y aquello bastaba,
aquello fue mi vida,
bastaba con sentirte cerca.

¿Qué decirte ahora,
ahora que ya no existes sino en el puro amor
que tú misma entregaste?

Nada me duele más
que no poderte dar un beso,
o estar tan solo cerca.

Y estás en cada mano que me lleva,
y estás en cada abrazo,
y en cada vez que escucho Andalucía o Valdepeñas.

Gracias.

Y estás en cada cielo,
Mamaconsuelo
o estoy tan solo cerca
o estoy tan solo
cerca.


domingo, 6 de mayo de 2012

Sinfín




Cuando me asomo al mundo, desde lejos,
trenzando a la distancia mi mirada
y mis recuerdos.
Cuando ya no hay nada
más que un montón de abiertos sobres viejos.

Cuando en el fondo todos los espejos
son de una juventud abandonada
y de silencio
y propia voz callada
hecha de olvido y pálidos reflejos.

Cuando de muerte, a punto de haber sido,
se me llenan las manos de tristeza
como quien toma a sí un recién nacido.

Me aferro a tu presencia,
a tu belleza hecha de noche y sombra.
E(n)ternecido,
soy la suma de fines que en ti empieza.