viernes, 13 de julio de 2012

Y...



Y en las noches que siento
tanta palabra amontonada,
veo morirme el doble de mí mismo
como alguien que se marcha o que regresa,
que huye o vuelve hasta quedarse solo.

Y es como el escucharse tras un nombre
y es una voz que no nos pertenece
y un alfabeto hecho de letras negras.

Y queda siempre todo por decirse.