lunes, 13 de agosto de 2012

Tuyo



Me echo de menos,
no sé en qué lugar o en qué momento
me abandoné,
como se deja atrás un libro ya leído,
peor aún,
como se deja atrás un libro que se ha escrito;
o a ese amigo
que vive ya tan lejos en el tiempo
a unas pocas calles de distancia,
peor aún,
como el recuerdo de ese amigo.

Me habré quedado mirando el mar de aquella tarde rosa,
o en un abrazo,
o en un coche aparcado muriéndome de risa,
o estoy a solas escuchando música,
a oscuras, muy a oscuras,
o esperándome
como ahora.

Porque por mucho que lo intente
quien soy ha desaparecido,
y cuanto resta de mí,
cuanto me queda,
es la nostalgia inmensa que me tengo.