viernes, 5 de octubre de 2012

Uxoricidio involuntario (otro nanorrelato)



Otro nanorrelato para el certamen de novela Negra, ahí va:



Siempre fue un marido y un padre ejemplar: locuaz, atento y bien mirado. Las amigas de su mujer le ponían de ejemplo en las sobremesas. Con la tripa justa para su edad, con la alopecia al límite de lo impuesto por cada década. Pasó de los vaqueros al traje, del traje al jersey con corbata, de la izquierda al centro-derecha. Atajaba las discusiones con frases hechas y repetidas que jamás parecían la misma, bajo la embadurnada calma de sus ademanes. Conquistaba la paz familiar a través del abono a canales de televisión privados, de los electrodomésticos comprados en común, de la interpretación de las miradas y los dedos índices frente a los escaparates de las zapaterías de mujer, de las tiendas de ropa, de los estantes del supermercado.


-¿Por qué lo hiciste, Papá?-le preguntó su hija antes de pedir los postres, la primera noche que le concedieron el tercer grado.


-No fui yo, fue tu madre.