lunes, 22 de abril de 2013

Horizonte


El horizonte es tu cuerpo,
el horizonte es mi alma.
Llego a tu fin: más arena.
Llegas a mi fin: más agua.

Juan Ramón Jiménez
Eternidades


En el aire no hay nada, sólo el aire, tampoco en la palabra queda nada que no sea tan sólo la palabra. Y si aun así, después de comprenderlo, necesitarla en ti como algo ignoto o aquello que es tan libre como una voluntad en sí misma: la memoria de un cuerpo sobre un cuerpo, la ausencia hundida de su propia ausencia. Pero memoria y cuerpo son palabras y la palabra es límite, silencio, afán, designio; nunca materia pese al canto. Aunque ella alcance a darle nombre a todo, aquello cuanto nombra no lo alcanza.