lunes, 1 de abril de 2013

La hoz de plata


A ver si esta vez tengo un poquito más de suerte.





Tierra tan sólo. Tierra.
                                         Quién la encubre
en una doble muerte más profunda.
Tierra que entierra el cuerpo y que lo inunda,
tierra que espera abrirse y te recubre.

Tierra que es cielo sobre el mar de octubre
como una maldición que te circunda,
tierra desconocida y errabunda
en los ojos de aquel que te descubre.

Tierra de sangre y con la sangre escrita,
la hoz de plata no te siega nunca 
pues sabe de tu amor inofensivo.

Y sin cuerpo tu vida es la que habita
esta otra tierra ignota que se ajunca
de ti, tierra tan sólo en que te escribo.