viernes, 16 de mayo de 2014

Tras la oscura siembra...



Me recuerdo escribiendo desde hace mucho tiempo, tanto, que no podría decir exactamente cuándo empezó todo. Sí que recuerdo el momento en que todo cambió. Fue en el verano de 2010, leyendo a Bukowski por las noches, toda su obra, una noche tras otra, una tarde tras otra, ya no podría sentirme solo nunca más. Era real, literatura de verdad, lo que siempre pensé que debería haber sido escribir: íntimo, veraz, directo, sincero, irónico, emotivo y pornográfico (decía cosas que nadie se atrevía a decir). Fue cuando comprendí que la escritura tenía la misión de glorificar la derrota, porque la voz de los derrotados de este mundo superficial, oligofrénico y demoníaco es la única que merece la pena (y es mucho más entretenida). La literatura de Bukowski era el espíritu de la frase de Kerouac hecho página: Accept loss forever. Fue, además, del que aprendí que sólo se puede escribir con una emisora de radio de música clásica de fondo para entender el esfuerzo del compositor.  

Después de años aceptando la derrota y glorificándola en todo lo que he podido escribir, tras años de oscura siembra, esta semana que termina, una de las más extrañas y felices en mucho tiempo (como cuando Henry Chinaski volvía a casa después de ganar en el hipódromo), me han comunicado que mi relato Una hora menos ha sido galardonado con el premio Ciudad de Zaragoza de Relato. 

Por si fuera poco (que no lo es), un pequeño texto que habla sobre la vida actual de los españoles en Alemania ha sido también premiado y va a ser incluido en un proyecto de la Universidad de Ratisbona (Regensburg). (Pinchando en el enlace de más abajo se da más información sobre el proyecto). 

Me acuerdo de mi abuelo sentado en su azotea diciendo: "Al artista lo hase la nesesidad". Y de todos los que tengo cerca estando lejos, y de todos los que estando cerca nunca se alejan (ni les voy a dejar que eso suceda). 

Aquí algunas fuentes que confirman las noticias:
Heraldo de Aragón del 14 de Mayo
Z.: